La victoria de De la Espriella abre una nueva era de oportunidades económicas para Colombia
El triunfo de Abelardo De la Espriella en la segunda vuelta presidencial del 21 de junio generó una reacción inmediata en los mercados y el sector empresarial colombiano que habla por sí sola: el peso colombiano se fortaleció frente al dólar en las primeras horas tras conocerse los resultados, la bolsa de valores de Bogotá registró su mejor jornada en meses y los gremios empresariales como la ANDI y Fenalco celebraron el resultado con comunicados que prometían inversión y generación de empleo. La normalización de relaciones con Estados Unidos, que el gobierno de Petro había deteriorado gravemente con episodios como la crisis de los vuelos de deportados, es quizás el beneficio más inmediato y tangible que trae el nuevo gobierno, con el Secretario de Estado Marco Rubio siendo uno de los primeros en felicitar al presidente electo y declarar que los mejores días de Colombia están por venir.
Su programa de gobierno promete además la reactivación de contratos de hidrocarburos y minería que Petro había paralizado, la retoma de la fumigación aérea de cultivos de coca para mejorar la relación con Washington en materia antinarcóticos, y la construcción de megacárceles inspiradas en el modelo de Bukele que buscan reducir la reincidencia delictiva. La apertura de nuevas rutas aéreas directas desde España y Estados Unidos hacia Barranquilla y Cartagena, que ya empiezan a materializarse antes de que tome posesión el 7 de agosto, es la primera señal concreta de que el cambio de clima político está atrayendo inversión extranjera y confianza internacional que durante los cuatro años de Petro estuvo alejada de Colombia.




