VÍAS TOMADAS POR PARO INDEFINIDO  

Bloqueos prolongados paralizan movilidad en corredores estratégicos

Boyacá amaneció en medio de un verdadero colapso vial tras el inicio de un paro indefinido que mantiene bloqueadas varias de sus principales carreteras. Desde la madrugada, comunidades organizadas salieron a las vías para protestar contra el impacto del catastro multipropósito, una medida que, según denuncian, ha generado cobros desproporcionados y amenaza la economía de cientos de familias. La situación es crítica y no muestra señales de solución inmediata. Los puntos más álgidos de la movilización se concentran en la vía Chiquinquirá – Bogotá, donde el bloqueo es total y permanente, afectando el tránsito de vehículos particulares, transporte de carga y pasajeros. A este escenario se suma el sector de Puente Nacional, otro corredor estratégico que permanece cerrado, generando un efecto dominó en la movilidad hacia Santander y el centro del país. Pero el caos no se limita a estos sectores. En la vía Tunja – Bucaramanga se reportan bloqueos a la altura de Moniquirá y Arcabuco, mientras que en la vía Tunja – Bogotá hay graves afectaciones en puntos como el Puente de Boyacá y Ventaquemada. Asimismo, las entradas a Chiquinquirá permanecen completamente cerradas, dejando prácticamente aislada a esta zona del departamento. Municipios como Saboyá, San José de Pare, Chitaraque, Cucaita, Sáchica y Oicatá también presentan bloqueos intermitentes, evidenciando la magnitud de una protesta que se ha extendido rápidamente por el territorio boyacense. En Sogamoso, varios corredores hacia la provincia permanecen restringidos, complicando aún más la situación. Los líderes del paro han sido contundentes: la movilización es indefinida y no se levantará hasta que el Gobierno Nacional brinde soluciones concretas. Aseguran que existe un pliego de peticiones con cinco puntos clave que buscan frenar lo que califican como un proceso “injusto” que afecta directamente a la población. Además, denuncian falta de voluntad de diálogo por parte de las autoridades. Según indican, las supuestas mesas de concertación no incluyen a los verdaderos líderes de la movilización, lo que ha generado desconfianza y rechazo. Incluso, advierten sobre presuntos intentos de dividir el movimiento mediante la convocatoria de representantes que no hacen parte del paro. El impacto ya es evidente: transporte detenido, alimentos represados, pérdidas económicas y ciudadanos atrapados en medio de los bloqueos. La tensión aumenta con el paso de las horas, mientras cientos de manifestantes permanecen firmes en las carreteras, resistiendo y exigiendo respuestas.

Boyacá vive horas decisivas. El paro indefinido mantiene al departamento prácticamente paralizado y con un futuro incierto, donde la única salida parece depender de un diálogo real que aún no llega.

Facebook
Twitter
LinkedIn
Pinterest