Viaje sin regreso
Tras el temblor, el joven y la mujer fueron hallados sin vida debajo de los escombros.
Redacción Extra
Los organismos de búsqueda y rescate hallaron sin vida a Ana Victoria Mejía Osorio y
Miguel Ángel Fernández Estrada, los dos ciudadanos de Villavicencio que permanecían
atrapados bajo los escombros del hotel Dibeni, en Pereira, tras el fuerte sismo que sacudió
al país.
Búsqueda
Familiares, amigos y ciudadanos mantuvieron hasta el último momento la esperanza de
encontrarlos con vida, mientras los equipos de emergencia avanzaban entre los escombros.
Sin embargo, en las últimas horas se confirmó el doloroso desenlace, una noticia que causa
profunda tristeza entre quienes siguieron con angustia las labores de búsqueda y se unieron
en oración por su regreso.
Con la esperanza intacta, familiares de Ana Victoria se desplazaron hasta Pereira para
iniciar la búsqueda de la mujer, luego de perder comunicación con ella a raíz del violento
movimiento telúrico, reportado con una magnitud de 7,4. La preocupación aumentó cuando
sus allegados recordaron que el último reporte recibido indicaba que se encontraba
descansando en su habitación del hotel.
Ana Victoria y Miguel Ángel, ambos oriundos de Villavicencio, habían viajado a la capital
risaraldense para asistir a un congreso de veterinaria. Ana Victoria era propietaria de los
establecimientos Angelitos Fieles, emprendimientos relacionados con su trabajo y su pasión
por el bienestar de los animales.
Conmoción
El hotel Dibeni colapsó por completo durante el sismo, dejando a varias personas atrapadas
entre toneladas de material. Ante la angustia y la incertidumbre, los familiares de Ana
Victoria permanecieron en el lugar e hicieron un llamado urgente para que se facilitara la
remoción de los escombros y se fortalecieran las labores de rescate.
Miguel Ángel Fernández Estrada era un apasionado por el fútbol y un hombre reconocido
por su carisma, su alegría y el amor que sentía por su familia. Sus amigos lo recuerdan
como una persona cercana, servicial y entregada a quienes lo rodeaban. También mantenía
una estrecha amistad con Ana Victoria, con quien emprendió este viaje que, sin imaginarlo,
terminaría siendo el último que compartirían.
La confirmación de sus muertes deja un profundo vacío entre sus familiares, amigos y la
comunidad de Villavicencio, que acompañó con esperanza cada momento de la búsqueda.
Las redes sociales se llenaron de mensajes de solidaridad, oraciones y recuerdos para
ambos.
Lo que comenzó como un viaje para participar en un congreso terminó convertido en una
tragedia que enluta a dos familias y conmueve a toda una ciudad. Ana Victoria y Miguel
Ángel serán recordados por sus seres queridos por la amistad que compartieron, sus
sueños, su alegría y las huellas que dejaron en quienes tuvieron la oportunidad de
conocerlos.



