VEREDA PODRIA QUEDARSE SIN COLEGIO

 Denuncian posible cierre por baja matrícula estudiantil

la preocupación crece en la vereda Peñuela del muncipio de san mateo, donde al menos 25 familias enfrentan la posible pérdida de su única escuela rural, un hecho que podría cambiar por completo la dinámica social y educativa del sector. La alerta surgió luego de conocerse que las directivas de la Institución Educativa Normal Superior analizan la viabilidad de mantener abierta la sede, argumentando el bajo número de estudiantes matriculados.

El alcalde Gerardo Díaz manifestó su desacuerdo con un eventual cierre, asegurando que, aunque la disminución de la población infantil es una realidad en varias zonas del municipio, no se puede sacrificar el acceso a la educación. Según explicó, actualmente existen 21 sedes rurales activas con cerca de 350 estudiantes, lo que demuestra que el sistema educativo sigue siendo fundamental para garantizar oportunidades en el campo.

Dentro de la escuela, el docente Daniel Tarazona ha liderado estrategias para evitar su desaparición. Entre ellas, el traslado de niños desde otras veredas, con el fin de mantener activa la sede y evitar su inactivación. Para el educador, cerrar la escuela no solo representa la pérdida de un espacio académico, sino también la desaparición de un punto de desarrollo social y una oportunidad laboral para los docentes rurales.

La líder comunitaria Carmen Rojas expresó el sentir de la comunidad con preocupación e indignación. Según relató, la escuela cumple un papel mucho más amplio que el educativo, ya que allí se realizan reuniones de la Junta de Acción Comunal, celebraciones religiosas como la Santa Misa y actividades recreativas en temporadas de vacaciones. “Si la cierran, nos dejan sin nada”, advirtió, recordando además que hace pocos meses ya fue cerrada otra sede en la zona.

Por su parte, la secretaria de Educación, Marcela Blanco, aclaró que la sede no ha sido clausurada oficialmente, pero confirmó que se encuentra en evaluación. Indicó que una institución solo puede ser cerrada si no cuenta con estudiantes matriculados o si su infraestructura representa un riesgo. Sin embargo, también explicó que se analiza si los alumnos actualmente inscritos pertenecen a otras veredas con instituciones cercanas, lo que podría influir en la decisión.

El caso de Peñuela refleja una problemática más amplia en Boyacá. De las 1.927 sedes educativas del departamento, cerca del 88% están ubicadas en zonas rurales, y al menos 115 funcionan con uno o dos estudiantes. Esta situación evidencia el impacto de la baja natalidad y la migración hacia las ciudades, factores que han debilitado la matrícula en el campo.

Mientras las autoridades evalúan el futuro de la sede, la comunidad permanece en alerta, temiendo que el cierre no solo afecte a los niños actuales, sino que condene a las futuras generaciones a mayores dificultades para acceder a la educación. La decisión que se tome no solo definirá el destino de una escuela, sino también el de toda una vereda que lucha por no quedarse en el olvido.

Facebook
Twitter
LinkedIn
Pinterest