Tsunami, el perro rescatista que se convirtió en símbolo de esperanza tras los terremotos en Venezuela, fue retirado del operativo después de localizar a 25 personas con vida entre los escombros. Su cuerpo ya no da más, y eso también merece respeto.
El retiro no es derrota: es el reconocimiento de que este canino dio todo lo que tenía. Mientras los equipos de rescate internacionales continúan las labores humanitarias, Tsunami descansa con un récord que pocos rescatistas humanos o animales pueden igualar. Veinticinco familias tienen a alguien en casa gracias a él.



