En medio de los terremotos que dejaron destrucción y víctimas en Venezuela, la historia de Tsunami, un perro rescatista tipo border collie, se ha convertido en un símbolo de esperanza para el país.
El canino participó en labores de búsqueda en Caracas, donde logró localizar a varias personas atrapadas bajo los escombros. Lo hizo aplicando protocolos de detección de señales humanas en zonas de desastre.
La trayectoria de Tsunami es conmovedora. Fue abandonado y maltratado cuando era cachorro. Tras ser rescatado y rehabilitado, ingresó a un proceso de entrenamiento especializado. Jorge Beens, fundador del Centro de Formación de Equipos Caninos de Intervención en Desastres, K-SAR ECID, identificó su potencial y lo incorporó a los equipos de búsqueda. Durante años desarrolló habilidades para ubicar personas desaparecidas en edificios colapsados, deslizamientos y otras emergencias donde cada minuto es clave para salvar vidas.
Luego de su entrenamiento, Tsunami integró la Fuerza de Tarea Humanitaria Simón Bolívar que viajó a Turquía tras los devastadores sismos de 2023. También participó en las operaciones en Las Tejerías y El Castaño, en Venezuela, donde trabajó entre toneladas de lodo y escombros en la búsqueda de víctimas.
Tras años de servicio, Tsunami está próximo a retirarse. Deja un legado de valentía y se suma a la memoria de otros perros rescatistas emblemáticos de la región, como Frida, de México.



