Por: Carlos Santa María
En la lucha ideológica internacional y en Colombia mismo, así como se incorporan expertos en guiar de modo erróneo a la sociedad para satisfacer los intereses de sus patrocinadores, también existen pensadores que logran destruir esa información falsa y aclarar la realidad.
En este caso concreto, hay que reconocer a Coronel su sagacidad, investigación en diversos temas, la oposición a Uribe, lo que lo sitúa en un nivel destacado de la prensa nacional, sin excluir una tendencia política desvinculada del progresismo.
Su columna del viernes pasado titulada: “Habría acuerdos desde 2025 entre Delcy Rodríguez y Estados Unidos”, basada según él en un artículo de The Guardian, periódico británico al cual describe como serio y respetable mundialmente, omite las relaciones que mantiene secretamente con agencias de inteligencia estadounidenses, del Reino Unido, Mossad y otras, debilitando de la seguridad o certeza de esa información.
Lo primero que plantea es que cuatro fuentes de EE.UU. le habían confirmado a este periódico lo que expone, sin mencionar que cuando se desea mentir se recurre a presuntos datos dados por quien no se sabe que los otorgó, es decir, se puede inventar todo.
Posteriormente se recurre a decir que Delcy Rodríguez, presidenta interina de Venezuela, es amiga personal de los gobernantes de Catar y con quienes juega ping pon asiduamente, tratando de ratificarlo con un comunicado del gobierno agradeciendo gestiones de este reino. Lo absurdo cae de su peso y, aún más, el comunicado no confirma las dotes deportivas de la mandataria.
La ficción continúa al decir con total certeza que el presidente constitucional de Venezuela, Nicolás Maduro Moros, solicitó a Trump que le diera permiso para seguir dos años como gobernante (período que depende de su elección popular), y absolutamente risible manifestar que no le permitió exiliarse con doscientas personas más.
Definitivamente el señor Coronel tuvo un “desliz” con este Reporte 23/01/2026, quedando en entredicho su veracidad. Internacionalmente debe asesorarse de expertos que no venden su conciencia a las élites, ni dejan de pensar seriamente.




