La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, declaró este miércoles el Estado de Emergencia Nacional tras el impacto de dos masivos terremotos consecutivos. El histórico evento sísmico comenzó a las 5:04 p. m. con un movimiento telúrico de magnitud 7,2, seguido de forma consecutiva por una réplica severa que alcanzó una magnitud de 7,5, catalogándose como el desastre más destructivo en la historia moderna del país.
El epicentro se localizó al noroeste de Montalbán, estado Carabobo, a una profundidad muy superficial de 13,2 kilómetros. Esto provocó que las ondas sísmicas sacudieran con violencia el centro y occidente de la nación, llegando a sentirse con fuerza en ciudades de Colombia como Cúcuta y Bogotá. El Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) activó una alerta roja debido al alto riesgo de víctimas y daños materiales masivos.
Ante la magnitud de la catástrofe, el Ejecutivo ordenó la suspensión total de clases y actividades comerciales no esenciales durante el resto de la semana. Paralelamente, el Aeropuerto Internacional de Maiquetía cerró operaciones por daños estructurales en sus terminales, y se suspendió el servicio de gas directo en las zonas residenciales afectadas para prevenir explosiones.
El Sistema de Alerta de Tsunamis de EE. UU. emitió inicialmente un aviso preventivo para el Caribe, pero los meteorólogos ya confirmaron que no existe peligro de tsunami para las costas venezolanas. Actualmente, las autoridades ejecutan evacuaciones de urgencia en edificaciones agrietadas de Carabobo, Aragua, Miranda, Falcón y la Gran Caracas —especialmente en zonas vulnerables como Los Palos Grandes y Altamira—, mientras los equipos de rescate continúan desplegados para atender a la población afectada.


