Por: Carlos Santamaría
Probablemente nunca porque todo fue una operación fraguada desde Estados Unidos con una alianza colonizada, la cual no logró absolutamente nada excepto violencia y descrédito para ella.
Países que proclamaban a Edmundo González como presidente de Venezuela con presuntos datos a voz de urna y supuestas actas presentadas en un link de la oposición, unidos a Usa proclamaron rápidamente al opositor, aunque ahora prácticamente han manifestado que no lo reconocen, sino que desean escrutar las actas primero. Gabriel Boric quedó en ridículo retractándose al apoyar posteriormente a México, Colombia y Brasil, con Argentina reculando: “No estamos en condiciones de proclamar a ningún ganador”.
Lo cierto es que la operación mediática de desestabilización e intento de golpe de estado basado en la supuesta posesión de las actas originales que daban como ganador a González quedó al descubierto al ofrecer cifras absolutamente iguales en todos los estados donde se votó: 63% para González y 30% a Nicolás Maduro, matemáticamente imposible de obtener y sin mostrar judicialmente ninguna comprobación del triunfo ya que al ser falsas obliga a una sanción penal. Actas con números de motores o fallecidos “muestran” que Maduro tampoco votó. Se confirma que la metadata fue elaborada en el exterior para instigación al golpe de estado (https://x.com/ma deleintlSUR/status/1820106401491951714
En Colombia, los Medios de Desinformación a los cuales solo les queda rebuznar y proyectar odio, han manifestado que posiblemente habrá nuevas elecciones, una migración de millones de personas o en enero Estados Unidos deberá iniciar la “transición” con González, lo que vaticinamos no sucederá.
Nuestra predicción se confirmó y la reelección está definida, con posible huida de dirigentes reaccionarios, sin aceptar peritaje judicial que confirmará la fiabilidad del proceso y ratificará al ganador. ¿Cuándo en Europa participan 38 partidos y 10 candidatos?
El reconocimiento de Nicolás Maduro por más de 100 naciones, organismos internacionales y veedores extranjeros, además de la entrega completa de las actas originales en el Tribunal Supremo de Justicia, han dejado claro la decisión irreversible del pueblo venezolano.

