El consumo de vapeadores entre jóvenes colombianos continúa aumentando y ya genera preocupación entre expertos en salud pública, quienes advierten sobre los riesgos asociados al uso de cigarrillos electrónicos a edades tempranas.
Un reciente estudio reveló que factores como los sabores dulces, las fiestas, la presión social y la idea de que el vapeo “es menos dañino” estarían influyendo en el crecimiento de esta práctica entre adolescentes y jóvenes en distintas regiones del país.
Según especialistas, muchos jóvenes perciben los vapeadores como una alternativa “moderna” o aparentemente menos peligrosa que el cigarrillo tradicional, especialmente debido a la publicidad en redes sociales y la popularidad que han alcanzado algunos dispositivos electrónicos.
Los sabores frutales y dulces serían uno de los principales atractivos para nuevos consumidores. Además, el uso de vapeadores se ha vuelto frecuente en reuniones sociales, fiestas y espacios juveniles donde existe presión por encajar o seguir tendencias.
Expertos también alertaron sobre el impacto que pueden tener influencers y contenidos digitales que normalizan el consumo de vapeadores, especialmente entre menores de edad.
Aunque muchas personas creen que vapear representa un bajo riesgo para la salud, médicos advirtieron que estos dispositivos todavía pueden generar afectaciones respiratorias, dependencia a la nicotina y otros problemas relacionados con el consumo frecuente.
Las autoridades sanitarias insistieron en la necesidad de fortalecer campañas de prevención y educación dirigidas a jóvenes y padres de familia para evitar que el vapeo continúe expandiéndose en colegios y espacios juveniles.
El fenómeno ya se convirtió en motivo de debate en Colombia debido al rápido crecimiento del consumo entre adolescentes y las preocupaciones sobre los efectos que podría generar a largo plazo en la salud pública.




