La muerte de una joven universitaria del sur del país ha causado profunda conmoción entre estudiantes, comunidades indígenas y habitantes del departamento del Putumayo. La estudiante falleció tras verse involucrada en un siniestro vial con un bus del sistema de transporte masivo de TransMilenio en el centro de Bogotá.
La víctima fue identificada como Jhoana Katerine Agreda Jamioy, de 21 años, quien cursaba sexto semestre del programa de Antropología en la Universidad Externado de Colombia. La joven pertenecía al pueblo indígena Pueblo Kamëntsá, una comunidad ancestral asentada principalmente en el Valle de Sibundoy.
Según la información preliminar conocida por las autoridades, el hecho se registró cerca de la medianoche en inmediaciones de la estación Las Aguas del sistema de transporte masivo. En ese momento se habría presentado un incidente entre un bus articulado del sistema y una persona que, al parecer, intentaba ingresar de manera irregular a la estación.
Fuerte impacto
Tras lo ocurrido, se activaron de inmediato los protocolos de emergencia. Equipos de atención y organismos de socorro llegaron al lugar para brindar asistencia; sin embargo, debido a la gravedad de las lesiones sufridas en el impacto, la joven falleció en el sitio.
El hecho es materia de investigación por parte de las autoridades de tránsito y organismos judiciales, quienes buscan esclarecer con exactitud cómo ocurrió el accidente, revisar registros de cámaras de seguridad y determinar las circunstancias que rodearon este lamentable suceso.
Consternación
La noticia generó gran tristeza entre compañeros, docentes y directivos de la Universidad Externado de Colombia, institución que expresó públicamente su pesar por la pérdida de la estudiante. A través de un mensaje institucional, la universidad manifestó su solidaridad con la familia, amigos y la comunidad indígena a la que pertenecía.
Además, diferentes voces dentro de la comunidad académica resaltaron el compromiso de la joven con sus estudios y con la defensa de las culturas indígenas del país. Como estudiante de Antropología, buscaba fortalecer el conocimiento y la visibilización de las tradiciones de su pueblo.
En su territorio de origen, en el Valle de Sibundoy, familiares, amigos y miembros del pueblo Kamëntsá también lamentaron profundamente su fallecimiento. Para muchos, la joven representaba el esfuerzo de las nuevas generaciones indígenas por acceder a la educación superior y aportar desde el conocimiento al fortalecimiento cultural de sus comunidades.
Organizaciones indígenas y líderes sociales del departamento del Putumayo han enviado mensajes de condolencias a la familia de la estudiante, recordándola como una joven dedicada, comprometida con su formación y orgullosa de sus raíces. Mientras avanzan las investigaciones para esclarecer lo ocurrido, su muerte deja un profundo vacío tanto en su familia como en la comunidad universitaria y en su pueblo, que hoy la recuerda como una joven que soñaba con aportar al conocimiento y la preservación de la cultura indígena en Colombia.




