La visita de embajadores de la Unión Europea y representantes de cooperación internacional a Tumaco dejó un mensaje contundente: donde avanzan la paz y la seguridad, también llegan las oportunidades de inversión, empleo y desarrollo para los territorios.
La visita permitió mostrar, en terreno, una realidad que empieza a reflejarse en los indicadores del departamento, los avances en seguridad y paz crean mejores condiciones para el crecimiento económico, la atracción de inversión y la generación de oportunidades para las comunidades.
“Queríamos mostrarles que Nariño ha avanzado de manera importante en materia de paz y seguridad, y que esos resultados se están convirtiendo en desarrollo económico y reducción de la pobreza”, señaló el Gobernador de Nariño, Luis Alfonso Escobar Jaramillo.
La agenda incluyó recorridos por iniciativas productivas respaldadas por cooperación internacional, experiencias de producción de cacao y camarón, así como una visita al Puerto Pesquero de Tumaco, considerado uno de los proyectos con mayor potencial para dinamizar la economía del litoral pacífico.
Precisamente, el modelo de gobernanza del Puerto Pesquero despertó especial interés entre las delegaciones europeas. La iniciativa articula a 16 cooperativas y una federación de pescadores y pescadoras artesanales, permitiendo que las comunidades participen directamente en la gestión y proyección de una infraestructura llamada a convertirse en uno de los motores económicos de la región.
Actualmente, el proyecto cuenta con una inversión cercana a los 20 mil millones de pesos de la Agencia de Desarrollo Rural para equipamiento y maquinaria, a la que se suma el respaldo de la Gobernación de Nariño para la puesta en marcha de las áreas de procesamiento.
Para François Boudier, embajador de la Unión Europea en Colombia, el departamento reúne condiciones excepcionales para atraer inversión. “Este departamento tiene un potencial absolutamente fenomenal en el sector agrícola, pesquero, turístico y logístico. Cuando hay más seguridad hay más atracción de inversión; cuando hay más inversión hay empleo; y cuando hay empleo hay mejor seguridad. Es un ciclo virtuoso que existe en todo el mundo”, sostuvo.
La mirada internacional también se dirigió hacia otros activos del territorio, como el Malecón del Bajito, El Morro de Tumaco, el potencial turístico de la costa pacífica, la riqueza ambiental de los manglares y las oportunidades logísticas derivadas de la conexión con el mercado andino y la Cuenca del Pacífico.
La percepción positiva sobre la evolución reciente de Nariño fue compartida por los representantes internacionales que participaron de la visita.
Miguel González, coordinador general de la Cooperación Española en Colombia, señaló que el departamento ha logrado construir avances en un contexto complejo. “Nariño ha crecido mucho. Ha logrado construir paz en un territorio con enormes desafíos, pero también con muchísimas oportunidades”, expresó.
Por su parte, el embajador de Austria en Colombia, Gerold Vollmer, destacó tanto las condiciones naturales como los resultados alcanzados en materia social y de seguridad: “Las cifras son alentadoras. Han bajado muchos indicadores negativos. Hay menos violencia y menos pobreza. Son resultados muy importantes”.
Los avances presentados durante la visita encuentran respaldo en los indicadores más recientes del departamento. Entre 2023 y 2025, Nariño registró una reducción cercana al 50 % en la tasa de homicidios, mientras que el secuestro disminuyó en más del 80 %, reflejando un entorno más favorable para la actividad económica y la inversión.
La visita también dejó espacio para escuchar la voz de quienes trabajan diariamente por el desarrollo de Tumaco.
Luisa Fernanda Ortiz, gerente de la Cooperativa Renacer del Pacífico Sur, valoró la presencia de la cooperación internacional como una oportunidad para acelerar proyectos largamente esperados por las comunidades. “Si el Puerto Pesquero se reactiva y las inversiones se convierten en realidad, Tumaco va a cambiar para bien. Se va a reactivar la economía, el empleo y muchas personas volverán a creer e invertir en este territorio”, afirmó.
La visita de la Unión Europea dejó una señal concreta: Tumaco y el Pacífico nariñense ahora son vistos desde sus capacidades productivas, su riqueza ambiental, su ubicación privilegiada y el esfuerzo de miles de familias que han decidido apostarle al desarrollo.
En un territorio donde durante años la conversación estuvo marcada por el conflicto, la llegada de la cooperación internacional y el interés de potenciales inversionistas representan una señal distinta. La posibilidad de que la paz también se traduzca en empleo, infraestructura, mercados y oportunidades para quienes habitan la costa pacífica de Nariño.



