Cuentan los que cuentan y dicen los que dicen que, por allá en los años idos de la historia de Colombia, cuando un calendario para contar los años terminaba en dos paticos, en los años del 2022, hubo unas elecciones al Senado y a la Cámara de Representantes, en un ambiente en que los jóvenes de la época habían sembrado en y con la protesta ciudadana pacífica unas esperanzas y unas ilusiones para lograr un mejor país.
Efectivamente en aquellas históricas elecciones de hace 50 años los jóvenes estudiantes, otros trabajadores, otros desempleados, los de más acá excluidos socialmente y los de más allá sin oportunidades, lograron cambiar a la patria colombiana y sembraron las raíces de este mejor país que somos ahora, medio siglo después de aquellas históricas elecciones.
En aquel entonces Colombia era una patria donde reinaba la corrupción, la impunidad, la pobreza, la tremenda desigualdad social, la violencia y la falta de oportunidades para la mayoría de la gente. Hasta que la situación llegó al límite porque hubo en esos tiempos una pandemia de un virus que agudizó aún más las críticas condiciones de vida y ayudó a sacar a la calle a los jóvenes de entonces para protestar, reclamar, transformar, mejorar y sembrar las semillas de un mejor país, donde al menos hubiera unas mínimas condiciones para la dignidad humana.
La generación joven de los dos paticos, en aquel 2022, eligió a unos nuevos, mejores, responsables, honestos, comprometidos y eficientes Senadores y Representantes, quedaron a un lado quienes en el Congreso de la República iban a buscar la manera de legislar para hacer daño a la gente, favorecer los intereses de los grupos de poder, mantener en la ignorancia a las personas para poderlas dominar y someter. Todo esto pasó a ser parte de la historia patria en aquellas elecciones parlamentarias de aquel año 2022.
Desde aquel entonces nuestra patria colombiana entró en un proceso de transformación política, económica, social, ambiental, cultural y ciudadana. Hemos logrado acabar con la corrupción, la impunidad, el clientelismo y la gran desigualdad social, desde entonces son los jóvenes del país los que ha asumido la responsabilidad de gobernar teniendo como prioridad el bien común sobre cualquier otra clase de intereses privados.
Hoy recordamos con gratitud y orgullo a aquella generación de jóvenes que en las elecciones al Congreso de la República del año 2022 sembraron la semilla para construir este mejor país que ahora somos, por lo menos sin grupos armados ilegales, sin organizaciones de delincuentes comunes dedicadas al narcotráfico, sin tanta desigualdad social, sin tanta pobreza y con mejores oportunidades para la gente que ahora tiene unas mínimas condiciones de vida digna, gracias a aquellas elecciones soñadas de los dos paticos.
Por: Emilio Coral Ojeda




