Una triste realidad

Hay 9,4 millones de jóvenes desempleados, 23 millones no estudian ni trabajan, y más de 30 millones sólo consiguen empleo en condiciones de informalidad. El escenario es preocupante, y será … Leer más

Joan Sebastián Gómez Ceballos.

Hay 9,4 millones de jóvenes desempleados, 23 millones no estudian ni trabajan, y más de 30 millones sólo consiguen empleo en condiciones de informalidad. El escenario es preocupante, y será más complicado por los efectos del coronavirus, dijo el Director Regional de OIT, Vinícius Pinheiro.

Los avances en materia del mercado laboral también se reflejaron en el aumento del empleo femenino. Según el Dane, mientras entre los hombres en el total nacional la tasa de desempleo para agosto de 2021 fue de 9,4%, para las mujeres se ubicó en 16,4%.

El Director Regional de la OIT destacó que “la falta de oportunidades de trabajo decente causa desaliento y frustración entre los jóvenes, lo cual incluso puede repercutir sobre la gobernabilidad y afectar el desarrollo social de la región, porque en muchos casos afecta las trayectorias laborales durante toda su vida”.

Sin duda es una triste realidad la que viven innumerables personas al no encontrar una oportunidad laboral, hablemos de los jóvenes, que se han preparado durante muchos años, que ingresan a la universidad con sueños, metas, propósitos y con la expectativa de aprender y formarse como grandes profesionales y que sin duda les ha costado mucho, lo digo en cuanto al esfuerzo, al tiempo y al dinero que han tenido que invertir en su paso por la academia.

Es desalentador para muchos tener que salir de la universidad y no conseguir empleo, es frustrante y a la vez desesperante, en ocasiones el desánimo empieza a jugar en contra y la preocupación aparece y la esperanza de conseguir un trabajo comienza a perderse, y lo menciono porque lo he escuchado alrededor de conversaciones con amigos y es un tema que esta en boca de todos.

Y esta situación no solo pasa alrededor de los jóvenes, pasa en la comunidad en general, hay mucho profesional que no está ejerciendo su carrera, sino que se está dedicando algún oficio muy distinto el cual le genere algo de dinero para poder subsistir, se la rebuscan diariamente.

Este es un panorama bastante complejo que causa muchos sentimientos encontrados y que muchos han tenido que reinventarse para poder salir adelante, como también hay personas que no ven futuro en su profesión y que se arriesgan a emprender buscando la manera de conseguir un futuro mejor, ya que etas personas también buscar a través de su emprendimiento generar empleo y poder darle una solución a esa crisis económica que genera tanto malestar.

A usted querido lector lo invito a que no se desanime, a que siga insistiendo y persistiendo en todos los sueños que tiene en mente lograr; recuerde que, si esta en este mundo es porque tiene un propósito, que por más de que parezcan difíciles los días no se dé por vencido, utilice todos esos dones y talentos para construir esa realidad que tanto sueña y anhela. Si hay vida, hay esperanza.

Por: Joan Sebastián Gómez

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