Los avances en CAR-T y viroterapia oncolítica están llevando a China a ocupar un lugar cada vez más visible en la investigación y desarrollo de tratamientos avanzados contra distintos tipos de cáncer.
China está ganando protagonismo en el campo de la oncología experimental gracias al desarrollo de nuevas terapias que buscan aprovechar el propio sistema inmunitario del paciente para combatir los tumores.
Entre las tecnologías que más atención están generando se encuentran las terapias CAR-T, que modifican genéticamente determinadas células del sistema inmunitario para reconocer y atacar células cancerosas, y la viroterapia oncolítica, que utiliza virus modificados para destruir células tumorales y estimular una respuesta inmunológica.
El avance más reciente se produjo en junio de 2026, cuando las autoridades sanitarias chinas aprobaron satri-cel, una terapia CAR-T desarrollada por CARsgen Therapeutics para determinados pacientes con cáncer gástrico. El hecho fue considerado relevante porque se convirtió en la primera terapia CAR-T aprobada para un tumor sólido, un campo en el que estas tecnologías habían enfrentado importantes dificultades.
El desafío de llevar la CAR-T más allá de los cánceres de la sangre
Las terapias CAR-T ya han demostrado resultados importantes en determinados cánceres hematológicos. Sin embargo, trasladar esta tecnología a tumores sólidos, como los de estómago, hígado o pulmón, ha sido considerablemente más complejo.
Los tumores sólidos presentan características que dificultan que las células modificadas lleguen hasta ellos, permanezcan activas y puedan identificar de manera selectiva las células malignas.
Precisamente por eso, la aprobación de satri-cel representa un nuevo capítulo en la investigación de estas terapias. El tratamiento está diseñado para dirigirse contra CLDN18.2, una proteína que puede quedar expuesta en determinadas células cancerosas del estómago.
Otra de las líneas de investigación que ha recibido atención internacional es la utilización de virus modificados genéticamente para atacar tumores.
Investigadores en China han desarrollado y evaluado diferentes virus oncolíticos en ensayos clínicos. Uno de ellos, denominado VG161, fue estudiado en pacientes con carcinoma hepatocelular avanzado. Los resultados publicados en Nature describieron señales de actividad antitumoral y un perfil de tolerabilidad favorable, aunque se trató de un ensayo clínico de fase 1 y los propios investigadores señalaron la necesidad de continuar evaluando esta estrategia.
Otros estudios también han explorado virus oncolíticos combinados con medicamentos de inmunoterapia para diferentes tipos de cáncer. En un ensayo de fase I realizado en China, por ejemplo, se evaluó un virus modificado denominado VT1093 en pacientes con cáncer recurrente de cabeza y cuello
El desarrollo de estas tecnologías resulta especialmente relevante para pacientes con enfermedades avanzadas que ya han recibido diferentes líneas de tratamiento.
Sin embargo, es importante diferenciar entre una terapia aprobada y un tratamiento experimental. Muchos de los tratamientos innovadores que se investigan actualmente continúan en diferentes fases de ensayos clínicos y todavía requieren estudios con un mayor número de pacientes para determinar con precisión su eficacia, seguridad y beneficios a largo plazo.
Por esta razón, viajar a otro país para acceder a una terapia experimental requiere una valoración médica individualizada, además de conocer el protocolo del ensayo, sus posibles riesgos, criterios de inclusión y las condiciones de seguimiento después del tratamiento.
China busca ampliar su presencia en la medicina de precisión
El crecimiento de estas investigaciones demuestra la importancia que ha adquirido China en el desarrollo de terapias celulares, inmunológicas y genéticas contra el cáncer.
La aprobación de satri-cel, sumada a los diferentes ensayos de CAR-T y virus oncolíticos que se desarrollan en el país, podría contribuir a ampliar las alternativas disponibles para determinados pacientes.
No obstante, el verdadero impacto de estas tecnologías dependerá de los resultados que obtengan en estudios posteriores y de su capacidad para demostrar beneficios clínicos consistentes y sostenibles.
La carrera mundial por encontrar nuevos tratamientos contra el cáncer continúa, y China se ha convertido en uno de los escenarios más activos de esta investigación.
