Una acusación cambió su vida
Armando Cuspardo, de 61 años, salió a defenderse públicamente y negó las acusaciones que lo llevaron a pasar una noche en un calabozo.
Defensa
Con la voz firme, pero todavía afectado por lo ocurrido, Armando Cuspardo decidió contar su versión de los hechos. El hombre, de 61 años y trabajador como guarda de seguridad, negó las acusaciones que surgieron en su contra y aseguró que todo se originó por una confusión.
Según relató, después de cumplir una extensa jornada laboral de 12 horas, llegó a su vivienda y se dispuso a descansar. El día del temblor se encontraba dormido cuando despertó asustado y se levantó para correr la cortina de una ventana. En ese momento, aseguró, llevaba ropa interior.
Cuspardo manifestó que una vecina presuntamente interpretó la situación de otra manera y aseguró haberlo visto desnudo. La situación llegó a conocimiento de la Policía y el hombre fue trasladado, siendo esta, según dijo, la primera vez en sus 61 años que era capturado y llevado a un calabozo.
“Eso es falso”, afirmó al referirse a las acusaciones. También sostuvo que nunca realizó actos indebidos frente a menores y pidió que cualquier señalamiento sea respaldado con pruebas antes de ser difundido.
Consecuencias
Para Cuspardo, el episodio no terminó con su salida del calabozo. Aseguró que comenzó a recibir amenazas después de que el caso circulara en redes sociales, situación que, según manifestó, le generó temor por su vida y la de sus familiares.
El impacto también alcanzó su trabajo. Contó que llevaba siete años vinculado a una empresa de seguridad, pero terminó renunciando ante el temor de que la situación llegara hasta su lugar de trabajo.
Ahora dice que tampoco se siente seguro de regresar a su vivienda. Por ello, contempla mudarse con su familia a otro lugar.


