Un vendedor ambulante fue asesinado por presuntos sicarios

Tristeza y conmoción existe en la comunidad del municipio de Samaniego, luego de que conocieran el homicidio de un reconocido emprendedor preliminarmente identificado como Mauricio Avila conocido como Morocho.

Se trata de un joven que desde meses y años atrás se dio a la tarea de vender un reconocido alimento conocido en la región como Morocho con leche, que además también vendía empanadas.

En la tarde del pasado 22 de agosto cuando el joven se movilizaba en su moto que era su herramienta de trabajo por la vereda Guadrahuma ubicada en la vía que conduce al municipio de Providencia, habría sido interceptado por presuntos terroristas y de varios disparos le segaron la vida de manera instantánea.

A balazos

Su cuerpo quedó junto a una esquina de una casa de esa vereda ubicada a varios minutos del casco urbano de Samaniego. El joven era muy reconocido en esa localidad porque era el único que vendía este apetitoso alimento recorriendo las calles principales de Samaniego que luego se fue extendiendo hacia la zona rural en donde los criminales sin mediar palabra le quitaron la vida con arma de fuego. Hasta el momento se desconoce los motivos del homicidio del joven emprendedor. Hasta el lugar de los hechos llegaron las autoridades que inspeccionaron la zona, recogieron evidencias y procedieron el levantamiento del cuerpo y trasladado a la morgue de un centro asistencial de esa localidad.

Amigos, vecinos y allegados lamentaron lo ocurrido y exigieron a las autoridades avanzar en las investigaciones y den con el paradero de los autores materiales para que el caso no se quede en la impunidad.

Se pudo establecer que en el municipio de Samaniego se ha tomado la violencia en el casco urbano que en menos de 8 días se han registrado 5 homicidios sin que las autoridades logren capturas de los criminales.

Hechos de violencia

Tras los hechos de violencia que se registran en el municipio de Samaniego, denunciaron que son más de 8 familias que han tenido que retirar a sus hijos de las instituciones educativas tanto de bachillerato como de primaria y tener que abandonar su territorio dejando sus propiedad a mansalva de los actores violentos que en oportunidades ni si quiera pudieron sacar sus pertenencias.

A esta situación se suma el desplazamiento de familias por los enfrentamientos entre grupos guerrilleros que se disputan territorios que no les pertenecen si no que se quieren apoderar utilizando las armas. En la actualidad son más de 300 familias que están en el casco urbano desplazadas de diferentes veredas y corregimientos.