Solo quería encontrar un poco de comida, pero terminó atrapado en una trampa de pegamento.Su pequeño cuerpo queda inmovilizado. El miedo lo hace forcejear, pero solo le causa más dolor. Para él, se trata de un tormento largo y desesperante.En las trampas de pegamento también caen aves y otros animales pequeños por accidente, que mueren entre miedo, hambre y deshidratación.Si fuera un animal que amas, ¿seguirías justificándolas?Hay mejores soluciones: sellar accesos, mantener limpio el entorno y usar métodos humanitarios. Estos enfoques abordan realmente el problema, sin causar sufrimiento ni muerte a los animales.





