Una fuerte ola de nieve y viento ha puesto en jaque a buena parte de Europa, provocando este miércoles (07.01.2026) la cancelación de cientos de vuelos, el cierre de carreteras y graves alteraciones en el transporte público y ferroviario. Francia, Países Bajos, Bélgica, Italia y Hungría figuran entre los países más afectados, mientras las autoridades advierten que las condiciones meteorológicas adversas podrían prolongarse.
El impacto fue especialmente severo en los grandes aeropuertos. En Ámsterdam-Schiphol, uno de los principales hubs europeos, al menos 700 vuelos fueron anulados a causa de la nieve y las fuertes rachas de viento. En París, los dos aeropuertos más importantes suspendieron alrededor de un centenar de operaciones durante la mañana, y en Bruselas se cancelaron unos 40 despegues, además de registrarse numerosos retrasos.
El caos también alcanzó al transporte terrestre. En Países Bajos y Francia, el tráfico ferroviario sufrió importantes interrupciones, con la suspensión de los trenes que conectan París con Bruselas y Ámsterdam. En la capital francesa, incluso los servicios de autobuses fueron detenidos por razones de seguridad, lo que llevó a las autoridades a recomendar el teletrabajo y a limitar los desplazamientos no esenciales.
Carreteras cerradas y pueblos incomunicados
En Italia, la acumulación de nieve obligó a cerrar rutas, suspender clases en varias regiones y hacer frente a inundaciones provocadas por lluvias intensas. El sistema ferroviario también se vio afectado. En los Balcanes, la situación es especialmente crítica: en Serbia y Bosnia-Herzegovina, miles de personas llevan días sin suministro eléctrico. En zonas bosnias como Tuzla, Zenica y Doboj, la nieve supera ya los 40 centímetros.
Varias localidades permanecen aisladas, algunas incluso sin comunicación telefónica, mientras las autoridades alertan de que el hielo agravará el estado de las carreteras. En Croacia, la autopista A1, que conecta Zagreb con Split, fue cerrada debido a fuertes borrascas, y los servicios ferroviarios quedaron suspendidos.
En Eslovenia, el aeropuerto de Brnik tuvo que cerrar por la acumulación de hielo, y numerosas vías quedaron intransitables. Hungría también enfrenta una situación excepcional: las nevadas persistentes han alcanzado niveles que no se veían desde 2012. Los servicios de emergencia han atendido cientos de accidentes por caídas en calles congeladas, mientras el aeropuerto internacional Liszt Ferenc canceló vuelos con destino a Londres, París y Ámsterdam.
El temporal no se limita al continente. En Escocia, las autoridades suspendieron las clases, y en distintos puntos del Reino Unido se prevé que las nevadas continúen hasta el fin de semana, manteniendo en alerta a los servicios de emergencia y transporte.
