La despedida de Miguel Uribe Turbay, asesinado en un atentado que estremeció al país, se convirtió en escenario de un nuevo enfrentamiento entre los expresidentes Álvaro Uribe Vélez y Juan Manuel Santos. Un homenaje marcado por la tensión política: Álvaro Uribe contra Juan Manuel Santos.
Uribe, en detención domiciliaria, vio por televisión la presencia de Santos en el Capitolio y reaccionó con duras acusaciones. Lo señaló de devolver el poder a los grupos criminales y de ser responsable del deterioro de la seguridad.
El Nobel de Paz no guardó silencio. Horas después, Santos respondió en X con un mensaje que llamó a dejar atrás el odio y dar ejemplo de grandeza al país. Sin embargo, la tensión no cedió y Uribe volvió a contraatacar, cuestionando su legitimidad y recordando el caso Odebrecht.
El Centro Democrático respalda a su líder
Desde las redes oficiales, el Centro Democrático se sumó a las críticas contra Santos. Para la colectividad, su presencia en la cámara ardiente resultó ofensiva y contradictoria con su legado político. El partido lamentó que Uribe no pudiera asistir personalmente por su situación judicial, destacando su papel en la lucha contra la violencia y acusando a Santos y a sus aliados de contribuir al clima que derivó en la muerte de Miguel Uribe.
Gabriel Vallejo, director del partido, fue más allá y señaló que mientras “determinadores de Odebrecht” caminan libres, un “inocente” como Álvaro Uribe permanece condenado. Sus declaraciones avivaron el debate en redes y medios.
Viejas heridas que vuelven a abrirse; Un homenaje marcado por la tensión política: Álvaro Uribe contra Juan Manuel Santos
El rifirrafe entre Uribe y Santos no es nuevo. Sus relaciones se fracturaron desde la firma del Acuerdo de Paz con las FARC, y en los últimos años se han acusado mutuamente de maniobras políticas y judiciales.
El asesinato de Miguel Uribe Turbay reavivó esos resentimientos. Tanto el expresidente como su círculo cercano han insinuado que Santos tuvo influencia en procesos judiciales que llevaron a la condena de Uribe.
Mientras tanto, en la ceremonia de despedida, amigos y familiares rindieron homenaje al joven senador. Sin embargo, la polémica política terminó eclipsando el ambiente solemne y volvió a evidenciar la profunda polarización en Colombia.

