El aire de los Andes volvió a sonar con fuerza y emoción. Las ciudades de Pasto e Ipiales fueron sede del Festival Internacional “Flautas de los Andes”, una experiencia artística y académica que dejó huella en el corazón del público y en la memoria cultural de Nariño.
Bajo la dirección del maestro Luis Carlos Moreno Guerrón, docente de la Universidad de las Artes del Ecuador, el festival reunió a una destacada nómina de músicos internacionales, ensambles, orquestas, investigadores y jóvenes talentos que durante cuatro días compartieron saberes, melodías y experiencias alrededor de la música andina.
Más que un evento musical, el festival se consolidó como un espacio para preservar y difundir el patrimonio sonoro de los Andes, promoviendo el diálogo entre tradición e innovación. La iniciativa busca fortalecer la identidad cultural, rescatar el conocimiento ancestral de los pueblos originarios y fomentar la formación de nuevas generaciones comprometidas con la música de raíz.
Talento
Entre los artistas invitados se destacaron figuras como el maestro Simón Sánchez (Argentina), Dr. Jesús Castro, Dr. Felipe García Llano, Mag. Diego Claros, Mag. Alexis Zapata, Mag. John Granda Paz, Mag. Luis Olmedo Tutalchá y Mag. Daniel Moncayo, junto a talentosos intérpretes como Gabriel Oyarsun, Michael López, y agrupaciones representativas como Murga Andina Kanto América, dirigida por el maestro Jhonny Moncayo.
También participaron el Ensamble TAKIKSAPA de la Universidad de las Artes del Ecuador, la Orquesta de Cuerdas de la Universidad de Nariño, la Orquesta de Instrumentos Andinos de la Red de Escuelas de Formación Musical de Pasto, y la Banda Infantil YACHAOkUNA del resguardo indígena de Males Córdoba, bajo la dirección de Álvaro Getial.
Programación
El evento incluyó una amplia programación de conciertos, talleres, clases magistrales, conversatorios, exposiciones y el primer Concurso Infantil de Flautistas, que reunió a 22 niños de distintos municipios del departamento. Asimismo, se llevó a cabo la Primera Feria de Instrumentos Musicales Andinos, donde reconocidos luthiers como Kunac, RZ, Granda, Mallku, ISKAI, Stradiza, Gloria Musique y Power Music compartieron su arte en la construcción de instrumentos tradicionales.
El festival fue posible gracias a la gestión de la Fundación Vientosur y el colectivo Flautistas de Nariño, en alianza con instituciones como la Universidad de Nariño, la Universidad de las Artes (Ecuador), la Universidad Nacional de Colombia, la Universidad de Pamplona, el Banco de la República (sedes Pasto e Ipiales), la Casa de la Cultura de Nariño y el Conservatorio de Música de Tucumán (Argentina). El cierre del festival dejó una profunda sensación de orgullo y esperanza. La flauta, símbolo del alma andina, se convirtió en un puente que unió generaciones, territorios y tradiciones, recordando que la música es el lenguaje más puro del espíritu humano.

