La Ciudad Sorpresa de Colombia vivió una de las jornadas más esperadas del año y el cierre principal de las festividades de Pasto: el Gran Desfile Magno del Carnaval de Negros y Blancos. Una cita multitudinaria en la que el talento de los artesanos volvió a demostrar que la creatividad local no tiene límites y que el arte popular sigue rompiendo barreras.
Desde muy temprano, miles de personas se dieron cita a lo largo de la senda del Carnaval para presenciar un evento cultural inolvidable. La carioca, la pintica y el entusiasmo colectivo se convirtieron en el sello de una jornada donde nadie fue espectador pasivo y todos hicieron parte de la celebración.
Capturar
Las cámaras fotográficas y los celulares no faltaron. Cada clic buscó capturar la magia de un carnaval colmado de música, color y tradición, en el que las emociones se vivieron a flor de piel. El público respondió con aplausos constantes, sonrisas y gestos de asombro ante cada propuesta artística.
Por el recorrido desfilaron más de 30 disfraces individuales, 30 comparsas, seis carrozas B y dos carrozas A, acompañadas por cerca de 30 murgas que pusieron alegría, sabor y ritmo a la fiesta. Las calles de Pasto se transformaron en un escenario apoteósico que concentró todas las miradas.
Disfrutar
El Carnaval también fue un punto de encuentro para visitantes de diferentes regiones y países. Cerca de 250 mil turistas llegaron a la capital nariñense para disfrutar del Carnaval de Negros y Blancos 2026, dinamizando la economía local y posicionando a Pasto como un referente cultural del suroccidente colombiano.
Se estima que esta temporada festiva deje un impacto económico superior a los 2 billones de pesos, beneficiando a sectores como el comercio, la hotelería, la gastronomía y el transporte.
El reconocimiento es para los artesanos que, año tras año, entregan su talento y su amor a una fiesta hecha con el alma. También para propios y visitantes que mantienen viva la tradición, y para los organizadores que hacen posible un evento que no solo celebra el arte, sino que deja huella en la memoria colectiva de la ciudad.




