La iniciativa busca fortalecer las habilidades de los trabajadores sanitarios de primera línea para reconocer y atender rápidamente enfermedades graves, lesiones y otras situaciones críticas, especialmente en centros con recursos limitados.
Tanzania ha puesto en marcha una nueva estrategia para reforzar su capacidad de respuesta ante situaciones críticas de salud. El programa, denominado Accelerating Community and Transformative Learning for Basic Emergency Care (ACTxBEC), busca llevar una capacitación médica especializada en atención de emergencias a 250 establecimientos de salud distribuidos en 24 regiones de Tanzania continental.
La iniciativa es implementada por el Ministerio de Salud de Tanzania en colaboración con la Emergency Medicine Association of Tanzania (EMAT) y cuenta con el apoyo de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Su objetivo es fortalecer la atención de primera línea para que médicos, enfermeros y otros profesionales sanitarios puedan identificar con mayor rapidez a los pacientes en estado crítico y actuar antes de que su condición empeore.
Un problema que va más allá de la falta de hospitales
El fortalecimiento de la atención de emergencias se ha convertido en una prioridad para Tanzania debido a las dificultades que todavía enfrentan numerosos hospitales distritales y centros sanitarios, especialmente fuera de las principales ciudades.
Aunque el país ha ampliado su infraestructura sanitaria durante las últimas décadas, muchos establecimientos continúan enfrentando carencias de personal capacitado, equipos y suministros esenciales para responder a pacientes con lesiones graves o enfermedades potencialmente mortales. En algunas zonas rurales, además, los pacientes deben recorrer largas distancias para acceder a atención especializada, por lo que la respuesta inicial en el primer centro de salud puede resultar decisiva.
La importancia de esta primera atención quedó reflejada en varios casos recogidos recientemente por Inter Press Service. Profesionales sanitarios que recibieron formación en atención básica de emergencias señalaron que el entrenamiento les permitió mejorar la rapidez en la evaluación de pacientes, la toma de decisiones y la coordinación de los equipos médicos.
El programa llegará a 250 establecimientos sanitarios
El ACTxBEC se desarrollará mediante la implementación del programa Basic Emergency Care (BEC), un curso desarrollado por la OMS para mejorar la detección temprana y el manejo inicial de pacientes gravemente enfermos o lesionados.
La formación está diseñada especialmente para profesionales que trabajan en contextos donde los recursos pueden ser limitados. El objetivo no es únicamente transmitir conocimientos teóricos, sino enseñar un método sistemático para evaluar rápidamente a un paciente y priorizar las intervenciones más urgentes.
El programa combinará enseñanza virtual con capacitación práctica dentro de los propios establecimientos de salud. Esta metodología incluye ejercicios de simulación conocidos como Simulation in Service, que permiten a los trabajadores practicar la respuesta ante emergencias en escenarios similares a los que enfrentan durante su trabajo diario.
La intención es que los conocimientos no queden únicamente en el aula, sino que puedan aplicarse directamente en hospitales y centros de atención primaria.
Una respuesta rápida puede marcar la diferencia
La capacitación se centra en situaciones en las que los minutos pueden ser determinantes. Entre ellas se encuentran lesiones traumáticas, dificultades respiratorias, estados de shock y alteraciones graves del estado de conciencia.
La filosofía detrás del programa es sencilla: incluso cuando un hospital no cuenta con toda la tecnología o los recursos de un gran centro especializado, una evaluación organizada y una intervención inicial adecuada pueden aumentar las posibilidades de supervivencia del paciente.
Experiencias recientes en hospitales de Tanzania muestran cómo la capacitación ha ayudado a los profesionales a reconocer rápidamente problemas como hemorragias internas, lesiones torácicas graves y estados de shock.
En uno de los casos recogidos por Inter Press Service, un equipo médico atendió a una adolescente que había sufrido graves lesiones abdominales tras un accidente de tránsito. Los profesionales aplicaron un enfoque estructurado de evaluación y detectaron una hemorragia interna que requería intervención inmediata. La paciente fue operada y sobrevivió.
Otros médicos consultados destacaron que el entrenamiento práctico les permitió mejorar habilidades relacionadas con el manejo inicial de las vías respiratorias, la estabilización de pacientes con traumatismos, la identificación de complicaciones en el tórax y la atención de personas en estado de shock.
Tanzania ya había invertido en infraestructura de emergencias
El nuevo programa de capacitación forma parte de una estrategia más amplia para fortalecer los servicios de emergencia y cuidados críticos en el país.
Según la OMS, Tanzania ha establecido 125 departamentos de emergencia y 68 unidades de cuidados intensivos como parte de sus inversiones recientes en infraestructura sanitaria. Sin embargo, la creación de instalaciones no garantiza por sí sola una respuesta eficaz: también es necesario contar con profesionales capaces de identificar rápidamente las situaciones críticas y utilizar los recursos disponibles de manera coordinada.
Por esta razón, el ACTxBEC pone el foco en los trabajadores que se encuentran en contacto directo con los pacientes, particularmente en los centros donde muchas personas reciben su primera atención médica.
Un proyecto con alcance regional
Tanzania no desarrolla esta estrategia de manera aislada. El país participa junto con Ruanda, Etiopía y Uganda en un esfuerzo multinacional orientado a fortalecer los sistemas de atención de emergencias y, al mismo tiempo, recopilar información sobre los resultados de estas inversiones.
El proyecto también contará con un componente de investigación para evaluar cómo se implementa la capacitación y cuál es su impacto sobre la atención de los pacientes. Los resultados podrían utilizarse posteriormente para orientar futuras políticas sanitarias e inversiones en los países participantes.
De acuerdo con las previsiones de la iniciativa, se espera que 794 establecimientos sanitarios de los países participantes sean fortalecidos para proporcionar atención de emergencia capaz de salvar vidas. De ese total, 250 estarán ubicados en Tanzania.
La capacitación se suma a otros esfuerzos recientes
El fortalecimiento de las capacidades de los trabajadores sanitarios forma parte de una estrategia más amplia de preparación ante emergencias en Tanzania.
En junio de 2026, el Ministerio de Salud, con apoyo del Pandemic Fund y la OMS, realizó en Morogoro una capacitación de cinco días dirigida a 60 participantes, entre ellos profesionales clínicos, coordinadores y otros especialistas relacionados con equipos médicos de emergencia.
El entrenamiento utilizó escenarios simulados, incluido un posible brote de ébola, para reforzar capacidades de despliegue, coordinación, prevención y control de infecciones, gestión de información y toma rápida de decisiones.
Estas iniciativas buscan que el país no solo pueda atender emergencias individuales dentro de hospitales, sino también responder de forma coordinada ante brotes de enfermedades, desastres y otras crisis de salud pública.
El desafío: llevar la atención de calidad a la primera línea
Uno de los principales objetivos de la capacitación médica para emergencias en Tanzania es reducir las diferencias entre las grandes instituciones sanitarias y los hospitales distritales o rurales.
En muchos casos, estos últimos son el primer punto de contacto para pacientes que sufren accidentes de tránsito, traumatismos, infecciones graves, emergencias obstétricas u otras condiciones críticas.
La capacidad de un trabajador sanitario para evaluar rápidamente una vía respiratoria comprometida, reconocer un shock, detener una hemorragia o estabilizar a un paciente antes de trasladarlo puede resultar fundamental, especialmente cuando el acceso a un centro especializado requiere varias horas de desplazamiento.
El enfoque del programa, por tanto, busca fortalecer no solo la infraestructura, sino también las habilidades de quienes deben tomar las primeras decisiones frente a una emergencia.
Una apuesta por una respuesta más rápida y organizada
La expansión de la formación en atención básica de emergencias representa uno de los esfuerzos más amplios de Tanzania para mejorar la preparación de sus servicios sanitarios.
El desafío será asegurar que la capacitación se traduzca en cambios sostenibles dentro de los 250 establecimientos seleccionados y que los conocimientos adquiridos se mantengan con el tiempo. La utilización de simulaciones prácticas y la evaluación de los resultados del proyecto forman parte de esa estrategia.
Para Tanzania, el objetivo final es que la calidad de la primera respuesta ante una emergencia no dependa exclusivamente de la ubicación del paciente. La iniciativa pretende que un mayor número de profesionales sanitarios pueda reconocer rápidamente una situación crítica, actuar de manera organizada y proporcionar atención vital desde los primeros minutos.




