Un camuflado impulsado por el amor de padre: la historia de Alex Raúl Quiñones

Desde la vereda Vuelta de Cajapi, en el municipio de Tumaco, Nariño, comenzó a escribirse una historia donde la determinación junto a la vocación de servicio define una mentalidad de liderazgo. Su nombre es Alex Raúl Quiñones Gutiérrez, hoy alumno de la Escuela Militar de Soldados Profesionales; él representa a esa nueva generación de hombres del Pacífico que avanzan con paso firme dentro de las filas del Ejército Nacional. Es el orgullo de unos padres que le heredaron principios inquebrantables, quienes ven en él a un joven decidido a construir su proyecto de vida guiado por la disciplina familiar.

Esa capacidad para marcar la diferencia empezó a notarse en su destreza para convertirse en un hombre polifacético. Alex Raúl siempre tuvo una habilidad natural para liderar, sumada a la facilidad de dominar cualquier oficio técnico que se propusiera. Conoció de cerca el trabajo del campo, al igual que los procesos de la palma de aceite; asimismo, se destacó en el arte de la peluquería, un oficio donde su visión de emprendimiento lo llevó a destacarse y abrirse puertas en el gremio local de Tumaco.

Su capacidad para asumir retos con disciplina también se reflejó en su faceta como compositor de música urbana. Inspirado por las historias del día a día, plasmó en una libreta de apuntes cerca de una decena de canciones, uniendo su talento al de su primo para interpretar sus temas en conjunto y presentarse ante el público “tumaqueño”. Pero la inspiración más grande no vino de los escenarios, sino de su propio hogar con el nacimiento de su hijo Alvin Darkiell Quiñones Rosales en el año 2021 el cual se convirtió en el motor de vida para asegurar un futuro profesional con estabilidad.

Ese horizonte transformó el amor de padre en una vocación inquebrantable. Su llegada al Ejército Nacional no fue una decisión al azar, sino la respuesta a un llamado de honor. Luego de culminar su servicio militar obligatorio con un comportamiento ejemplar, asumió la firme convicción de que su proyecto de vida pertenecía a la institución; por tal motivo, se postuló de inmediato para iniciar su entrenamiento como soldado profesional en la Escuela Militar de Soldados Profesionales.

La adaptación a la vida militar no le quedó grande, pues entendió que la constancia que usaba para escribir sus canciones es la misma que se necesita en las pistas de entrenamiento. En la ESPRO se ha destacado por su disciplina, además de su agilidad táctica, asumiendo con entereza la exigencia diaria. Para él la improvisación no existe, cada gota de sudor en la instrucción es una garantía de victoria en el área de operaciones. Portar este uniforme cobró un sentido mucho más profundo; ya no

es solo una meta personal, sino el camino que eligió para servirle al país con absoluta entrega, honor, sacrificio y compromiso.

En este informe especial, la Escuela Militar de Soldados Profesionales rinde un homenaje al Alumno Alex Raúl Quiñones Gutiérrez; un futuro héroe de la patria que combina la vida militar con los juegos, las risas y los abrazos de su pequeño Alvin. Un joven que se califica con excelencia en su rol más sagrado, el ser padre y que hoy demuestra con orgullo que la fuerza con la que se abraza a un hijo es la misma mística con la espera defender a una nación.

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