Lo que comenzó como una jornada habitual para una familia campesina en la vereda Los Andes, en zona rural de Puerto Caicedo, terminó convirtiéndose en una tragedia que ha conmovido a toda la región del Putumayo: la desaparición y posterior hallazgo sin vida de la pequeña Danna Sofía Vásquez, de tan solo cinco años de edad.
Según informaron allegados a la familia, los hechos ocurrieron el pasado fin de semana, cuando la menor se encontraba cerca del río Mecaya, acompañando a su madre y otros familiares. En un descuido de apenas segundos —que para los adultos puede parecer inofensivo, pero para un niño puede significar la diferencia entre la vida y la muerte— la niña fue arrastrada por la corriente del río, sin que nadie pudiera hacer nada para evitarlo.
Búsqueda colectiva
La angustia se apoderó de la familia y de toda la comunidad que, sin dudarlo, organizó una búsqueda colectiva con la esperanza de hallarla con vida. Hombres y mujeres de diferentes veredas, algunos expertos en navegar el río, se sumaron de inmediato a los esfuerzos de rescate. Se lanzaron en canoas, rastrearon las orillas, gritaron su nombre y no descansaron durante días.
La esperanza se mantuvo hasta el último momento, aunque el paso de los días y la fuerza del caudal hacían temer lo peor. Finalmente, en horas de la mañana del martes 9 de julio, un campesino que transitaba por una zona boscosa, varios kilómetros aguas abajo, encontró el cuerpo de una menor atrapado entre ramas y piedras. Inmediatamente, dio aviso a los familiares, quienes lo identificaron con dolor como Danna Sofía.
Investigación
El cuerpo fue trasladado por vía fluvial hasta el municipio de Puerto Asís, donde las autoridades realizaron los procedimientos forenses y legales correspondientes. Allí se confirmó oficialmente su identidad y se descartó, en primera instancia, la presencia de signos de violencia distintos a los compatibles con inmersión. Sin embargo, por protocolo, el caso quedó en manos de la Fiscalía y Medicina Legal, que continuarán el proceso investigativo y técnico.
Danna Sofía era descrita por quienes la conocían como una niña “alegre, juguetona, muy despierta y curiosa”. Hija de una joven pareja campesina, vivía en condiciones humildes, pero rodeada del cariño de su familia y de una comunidad unida. Su muerte ha generado una oleada de tristeza y solidaridad, no solo en su vereda, sino también en las poblaciones vecinas. Líderes comunales, docentes, amigos de la familia y habitantes del municipio se han acercado a expresar su apoyo, algunos incluso trasladándose hasta el lugar del velorio, llevado a cabo en una pequeña casa campesina donde familiares lloran en silencio la partida de su pequeña.

