El presidente de la UEFA, Aleksander Čeferin, condenó firmemente la suspensión de la tarjeta roja al jugador de Estados Unidos, Folarin Balogun por parte de la FIFA, presidida por GIANNI INFANTINO, describiendo la medida como una «decisión inaudita e injustificable» que afecta la equidad deportiva del Mundial 2026. Čeferin señaló que el organismo internacional cruzó un límite tras presuntas presiones políticas, mientras que la cúpula de la FIFA defendió la aplicación de su reglamento disciplinario en un escenario de altísima tensión institucional.


