La Unión Europea impuso dos millonarias multas a Google por considerar que la compañía vulneró las normas establecidas en la Ley de Mercados Digitales (DMA), diseñada para promover una competencia más justa entre las grandes plataformas tecnológicas.
Según la Comisión Europea, Google habría favorecido algunos de sus propios servicios frente a los de la competencia y habría impuesto restricciones que limitan la libre elección de los usuarios y desarrolladores, incumpliendo las obligaciones establecidas por la normativa comunitaria.
Google rechazó la decisión y aseguró que las medidas adoptadas por la Unión Europea perjudicarán servicios ampliamente utilizados por millones de internautas. La empresa afirmó que presentará recursos para impugnar las sanciones y defendió que sus productos benefician tanto a consumidores como a empresas.
Las autoridades europeas sostienen que las sanciones buscan garantizar un entorno digital más competitivo y transparente. El caso representa uno de los mayores enfrentamientos regulatorios entre la Unión Europea y las grandes compañías tecnológicas, en medio del creciente control sobre el mercado digital.


