Una nueva polémica se generó en Cartagena luego de que turistas chilenos denunciaran sentirse incómodos por la insistencia de vendedores ambulantes en las playas de la ciudad, especialmente en el sector de Bocagrande.
la pareja publicó un video en el que evidencian cómo, durante su visita, múltiples personas se acercaban constantemente a ofrecer productos y servicios turísticos, lo que dificultaba disfrutar del lugar.
En la grabación, los turistas afirmaron que cerca del 30% de las personas presentes en la playa eran vendedores, y que “no pasaban ni dos segundos” sin recibir una oferta comercial.
Los visitantes detallaron que les ofrecían todo tipo de productos y servicios como bebidas, comida, accesorios, actividades acuáticas e incluso planes turísticos, calificando la experiencia como “realmente agobiante”.
Este caso no es aislado. Según reportes, otros turistas también han manifestado situaciones similares tanto en playas como en el Centro Histórico, donde incluso se han presentado episodios de presión para dar dinero a artistas callejeros.
Hasta el momento, las autoridades locales no han emitido un pronunciamiento específico sobre esta denuncia reciente, aunque previamente han señalado que trabajan en medidas para regular el comercio informal y mejorar la experiencia turística en la ciudad.
La situación ha reabierto el debate sobre el equilibrio entre el sustento económico de los vendedores informales y la calidad del turismo en uno de los destinos más importantes de Colombia.




