Durante años, miles de familias de las zonas palafíticas de los municipios de Tumaco y Mosquera han tenido que caminar sobre tablas deterioradas por la humedad y la salinidad, atravesar pasos improvisados o sortear estructuras inestables para llegar a la escuela, al trabajo, a los servicios de salud y a las rutas fluviales. Esa realidad empezará a cambiar con la construcción de 26 nuevos puentes palafíticos.
Durante un recorrido por el barrio Brisas del Mar, el gobierno Departamental presentó a la comunidad los alcances de una obra que ya cuenta con financiación asegurada a través del Sistema General de Regalías y beneficiará a 271.978 habitantes de las comunas 1, 3 y 5 de Tumaco, además del casco urbano del municipio de Mosquera.
Riesgo
“Estos puentes fueron construidos hace más de 30 años y hoy representan un riesgo para las comunidades. Por aquí transitan niños, adultos mayores, madres gestantes y personas con discapacidad. El proyecto está aprobado y estamos listos para construir una infraestructura digna y segura para la gente”, afirmaron.
La obra contempla 26 puentes palafíticos adaptados a las características del Pacífico colombiano, donde predominan los suelos estuarinos, la humedad y la exposición permanente a la salinidad. Las estructuras cumplirán con los estándares de la Norma Sismo Resistente NSR-10, incluirán condiciones de accesibilidad universal y facilitarán el vínculo entre los recorridos peatonales y el transporte fluvial.
El proyecto hace parte de la Línea Estratégica 5 del componente Sistema General de Regalías (SGR), orientada al mejoramiento de la red vial, y contribuye al cumplimiento de la Línea 6 del Plan de Desarrollo ‘Nariño Región País para el Mundo’, que promueve una mayor conectividad y movilidad entre las subregiones de Nariño.
Realidad
“Hoy tenemos la tranquilidad de saber que ya no es una promesa. Desde el gobierno vinieron a conocer nuestra realidad y a decirnos que la construcción de los puentes es un hecho. Para nuestra comunidad esto significa seguridad, dignidad y desarrollo”, expresó Bryan Hurtado, presidente de la Junta de Acción Comunal del barrio Brisas del Mar.
La comunidad destacó que estas estructuras conectan las viviendas con los servicios esenciales, instituciones educativas, hogares comunitarios y rutas fluviales utilizadas diariamente por habitantes de los ríos Mejicano, Chagüí, Güiza y otras zonas rurales del Pacífico.
Con esta inversión, la Administración Departamental avanza en una estrategia integral para garantizar la infraestructura de conectividad en el Pacífico, una región donde la movilidad representa mucho más que desplazarse de un lugar a otro, significa acceder a oportunidades, garantizar derechos y construir condiciones de vida dignas para miles de familias que han esperado ser conectadas con el desarrollo.


