Tumaco, conocida por su historia de resistencia y desafíos sociales, podría convertirse en la primera ‘Ciudad Eucarística’ de Colombia. Así lo promueve la fundación El Milagro Eucarístico de Tumaco, un colectivo de ciudadanos inspirados por un hecho espiritual ocurrido hace más de un siglo.
La iniciativa está encabezada por el padre Hevert Alfonso Lizcano Quintero, fraile carmelita descalzo que llegó en 2021 a la isla nariñense. Su presencia reavivó la devoción por el Milagro Eucarístico del 31 de enero de 1906, cuando, según la tradición, la Eucaristía detuvo una ola devastadora que amenazaba con arrasar la ciudad.
Interés
Desde entonces, Lizcano y un grupo de seguidores han convertido este relato en un movimiento social, espiritual y cultural. Han escrito un libro, producido un documental, y promovido actividades comunitarias como entrega de útiles escolares y celebraciones navideñas para más de 700 niños del sector El Bajito.
Uno de los hitos recientes fue la participación en el Carnaval de Negros y Blancos de Pasto con una carroza que representaba el milagro. El diseño obtuvo el segundo puesto y despertó el interés del público. Luego, decidieron llevar la obra al Carnaval de Barranquilla, llevando el mensaje más allá del suroccidente colombiano.
La fundación también lanzó una marca de chocolate artesanal, ‘La Ola’, que narra el milagro en su empaque, y creó un museo itinerante que pronto espera convertirse en sede permanente. Además, promueve música con ritmos autóctonos que narran el hecho.
Esfuerzo
Gracias a estos esfuerzos, agencias de viaje se han acercado para incluir la ‘Ruta del Milagro Eucarístico’ en sus paquetes turísticos. La fundación ha sido invitada a eventos como la Vitrina Turística de ANATO, con respaldo de la Gobernación de Nariño y la Alcaldía de Tumaco.
Este octubre, Tumaco será sede de un importante encuentro sobre la Eucaristía, con la presencia del doctor Ricardo Castañón Gómez, experto mundial en milagros eucarísticos. Además, la fundación mantiene lazos con el Instituto San Clemente I, en Roma, y el Comité Pontificio para Congresos Eucarísticos Internacionales.
Con apoyo de la Diócesis de Tumaco, la fundación espera lograr el reconocimiento oficial por parte del Vaticano, donde ya se vienen realizando acercamientos con el papa León XIV.
Con este proyecto se busca seguir el ejemplo de Ciudad Eten en Perú, donde un milagro eucarístico ha impulsado el turismo religioso y la identidad cultural.
Más allá del reconocimiento, esta iniciativa representa una forma de sanar el estigma de la violencia que ha marcado a Tumaco, y convertirla en símbolo de fe, arte, desarrollo y transformación comunitaria.

