En un giro inesperado de la política exterior estadounidense, el presidente Donald Trump anunció este viernes la cancelación de una «segunda ola de ataques» contra territorio venezolano. La decisión, comunicada a través de su plataforma Truth Social, responde a lo que el mandatario calificó como señales de cooperación por parte del gobierno en Caracas, destacando especialmente la liberación de un «número importante» de presos políticos, un gesto que Trump describió como una movida «inteligente» para la paz.
El nuevo orden político en Caracas
Tras los eventos militares iniciados el pasado 3 de enero, el liderazgo en Venezuela ha pasado a manos de Delcy Rodríguez, quien actualmente encabeza el gobierno tras la captura de Nicolás Maduro. Rodríguez se encuentra en una posición compleja, gestionando la estabilidad interna mientras responde a las exigencias de Washington. Trump aseguró que ambas naciones están logrando trabajar en conjunto, señalando que la relación ha mejorado significativamente en los últimos días, permitiendo que la opción militar pase temporalmente a un segundo plano.
Petróleo y reconstrucción económica
El mandatario estadounidense enfatizó que la prioridad ahora es la reconstrucción «grande y moderna» de la infraestructura de petróleo y gas. Según Trump, se espera que las grandes compañías petroleras inviertan al menos US$ 100.000 millones en el país. No obstante, este anuncio coincide con una reunión clave en la Casa Blanca donde ejecutivos de la industria han mostrado escepticismo, citando el deterioro extremo de las plantas venezolanas tras décadas de desinversión y los riesgos de seguridad que aún persisten en la zona.
El futuro electoral y la oposición
A pesar de la distensión, el panorama electoral sigue siendo la gran interrogante. La oposición venezolana, liderada por figuras como María Corina Machado y Edmundo González Urrutia, se perfila como la alternativa democrática en caso de convocarse comicios. Mientras Machado mantiene su fuerza como líder moral, González Urrutia sigue siendo un símbolo de la unidad opositora. Trump concluyó advirtiendo que, aunque la ofensiva se detiene, los barcos estadounidenses mantendrán su posición por seguridad.

