Trump evalúa opciones militares “muy contundentes” contra Irán tras denuncias de masacre en la represión de protestas

Estados Unidos e Irán entran en un nuevo punto crítico de confrontación internacional, luego de que el presidente estadounidense, Donald Trump, confirmara que su Gobierno estudia opciones militares “muy contundentes” contra la república islámica, en medio de una ola de protestas antigubernamentales que sacuden al país persa y que, según organizaciones de derechos humanos, han dejado cientos de muertos.

Las manifestaciones, que ya completan tres semanas, se han extendido a más de 100 ciudades y pueblos de todas las provincias iraníes, impulsadas inicialmente por la inflación descontrolada, la devaluación de la moneda y el deterioro de las condiciones de vida. Sin embargo, las consignas han evolucionado hasta exigir abiertamente el fin del régimen clerical encabezado por el líder supremo, el ayatolá Alí Jamenei.

Cifras alarmantes de víctimas

La Agencia de Activistas de Derechos Humanos (HRANA), con sede en Estados Unidos, afirmó haber verificado la muerte de casi 500 manifestantes, además de 48 miembros de las fuerzas de seguridad, mientras que otras organizaciones sostienen que el número real de fallecidos podría ser considerablemente mayor debido al bloqueo informativo impuesto por el Gobierno iraní.

Fuentes consultadas por la BBC indicaron que las morgues estarían colapsadas y que los cuerpos estarían siendo trasladados en camiones. Imágenes verificadas por BBC Verify muestran bolsas para cadáveres apiladas en depósitos cercanos a Teherán, mientras personal médico aseguró que hospitales de varias ciudades están desbordados por la cantidad de heridos y fallecidos.

En Rasht, al norte del país, el servicio persa de la BBC confirmó el traslado de al menos 70 cuerpos a un hospital, mientras que un profesional de la salud en la capital informó de 38 muertes en un solo centro médico.

Amenazas cruzadas

En este contexto, Trump aseguró que funcionarios iraníes lo han contactado para negociar, aunque advirtió que Estados Unidos podría actuar antes de que se concrete cualquier reunión.
“Quizá tengamos que actuar antes”, declaró el mandatario, sin ofrecer detalles sobre las opciones militares que se analizan.

Desde Teherán, las advertencias no se hicieron esperar. El presidente del Parlamento iraní afirmó que cualquier ataque estadounidense convertiría a Israel y a todas las bases militares de EE. UU. en la región en objetivos legítimos. Por su parte, el fiscal general iraní declaró que participar en las protestas equivale a ser un ‘enemigo de Dios’, delito que en Irán puede conllevar la pena de muerte.

El ministro de Asuntos Exteriores, Abbas Araghchi, sostuvo que Irán no busca una guerra, pero aseguró que el país está plenamente preparado para responder militarmente si es atacado, advirtiendo a sus adversarios contra cualquier “error de cálculo”.

Represión y detenciones masivas

Las fuerzas de seguridad han intensificado su accionar en los últimos días. El jefe de la policía iraní reconoció en la televisión estatal que el nivel de enfrentamientos se ha elevado y anunció la detención de lo que calificó como “figuras clave” de las protestas.

Según HRANA, más de 10.600 personas han sido detenidas desde el inicio de las movilizaciones el pasado 28 de diciembre. Las autoridades iraníes, en cambio, aseguran que gran parte de la violencia es provocada por “individuos entrenados y dirigidos desde el exterior”, acusación que reiteraron contra Estados Unidos e Israel, sin aportar pruebas.

Irán, a oscuras

El Gobierno iraní mantiene un severo bloqueo de internet y de las comunicaciones internacionales, lo que dificulta la verificación independiente de los hechos. Expertos aseguran que el apagón digital es más estricto que el aplicado durante las protestas de 2022, tras la muerte de Mahsa Amini.

Aunque el acceso a la red está prácticamente limitado a una intranet nacional, algunos ciudadanos intentan conectarse mediante internet satelital Starlink. Trump afirmó que hablará con Elon Musk, propietario de SpaceX, para explorar la posibilidad de restablecer el acceso a internet en Irán.

Un escenario incierto

Mientras tanto, videos verificados muestran enfrentamientos nocturnos, disparos, barricadas en llamas y manifestantes exigiendo el fin del sistema clerical. El propio Jamenei calificó a los manifestantes como “vándalos” que buscan complacer a Trump, postura respaldada por el presidente iraní, Masoud Pezeshkian.

Las actuales protestas son las más extensas desde 2022, cuando más de 550 personas murieron y unas 20.000 fueron detenidas, según organizaciones de derechos humanos. La comunidad internacional observa con preocupación una crisis que amenaza con desbordarse más allá de las fronteras iraníes y abrir un nuevo frente de conflicto en Medio Oriente.

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