El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dijo este viernes que canceló una segunda ola de ataques militares planeados contra Venezuela. Argumentó que esta decisión se tomó tras la liberación de un gran número de presos políticos por parte de las nuevas autoridades venezolanas —un gesto que él describió como “muy importante e inteligente” y una señal de que Caracas está “buscando paz”. El gobierno interino liderado por Delcy Rodríguez, instalada tras la captura de Nicolás Maduro durante una operación estadounidense el 3 de enero, anunció la liberación de varias personas encarceladas por razones políticas, incluyendo algunos extranjeros. Trump dijo que los ataques ya no son “necesarios” debido a la cooperación de Caracas, aunque enfatizó que la presencia militar estadounidense se mantiene en la región por motivos de seguridad. El presidente estadounidense afirmó que EE. UU. y Venezuela están cooperando especialmente para reconstruir la infraestructura de petróleo y gas, y anunció planes para inversiones petroleras de al menos 100.000 millones de dólares por parte de grandes compañías energéticas En medio de estas decisiones, el Senado estadounidense avanzó una medida para limitar los poderes militares de Trump respecto a Venezuela, en un intento de que el Congreso tenga más control sobre futuras acciones militares en la región.




