El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que existe una “buena posibilidad” de alcanzar un acuerdo con Irán, en un momento crítico marcado por tensiones militares, amenazas directas y negociaciones contrarreloj en Medio Oriente.
Las declaraciones se produjeron durante una entrevista con Fox News, en la que el mandatario afirmó que ambas partes “están negociando ahora mismo” y que un acuerdo podría concretarse en cuestión de horas, antes del vencimiento de un ultimátum impuesto por Washington.
Un acuerdo condicionado por el estrecho de Ormuz
El punto central de la negociación es la reapertura del estratégico Estrecho de Ormuz, clave para el comercio mundial de petróleo. Estados Unidos ha exigido a Irán restablecer el tránsito en la zona como condición para evitar una escalada militar.
Trump fijó inicialmente un plazo de 48 horas, que luego extendió hasta el martes en la noche, advirtiendo que, de no lograrse un acuerdo, ordenaría ataques contra infraestructura iraní, incluyendo centrales eléctricas y puentes.
Además, el mandatario fue contundente al señalar que, si fracasan las negociaciones, está considerando “hacerlo volar todo por los aires y tomar el control del petróleo”, una declaración que ha generado preocupación internacional por su tono y posibles implicaciones.
Negociaciones en medio de amenazas
A pesar del discurso agresivo, la Casa Blanca insiste en que existen avances diplomáticos. Según Trump, incluso se ha ofrecido “inmunidad” a los negociadores iraníes para garantizar su seguridad durante el proceso.
Funcionarios estadounidenses, incluidos enviados como Steve Witkoff y Jared Kushner, estarían participando en contactos directos o indirectos con representantes iraníes, mientras mediadores internacionales intentan evitar una escalada mayor.
Sin embargo, desde Teherán han surgido versiones contradictorias, y sectores del gobierno iraní han negado o minimizado la existencia de negociaciones formales, lo que refleja la fragilidad del proceso.
Un conflicto en escalada
Las declaraciones de Trump se dan en el contexto de un conflicto que ya lleva varias semanas y que ha incluido ataques aéreos, operaciones militares y tensiones regionales crecientes.
El cierre del estrecho de Ormuz ha tenido impacto inmediato en los mercados energéticos, elevando los precios del petróleo y generando preocupación global.
Al mismo tiempo, las amenazas de atacar infraestructura civil han sido cuestionadas por expertos en derecho internacional, quienes advierten posibles violaciones a las normas de guerra.
Entre la diplomacia y la presión militar
El mensaje de Trump refleja una estrategia dual: presionar con fuerza militar mientras se mantiene abierta la puerta a la negociación.
Por un lado, insiste en que un acuerdo es posible y cercano; por otro, mantiene un tono confrontativo que incluye advertencias de gran escala. Esta combinación ha generado incertidumbre tanto en la comunidad internacional como en los mercados.
La posibilidad de un acuerdo dependerá de si ambas partes logran consensos rápidos sobre temas clave como el control del tránsito marítimo, la seguridad regional y los intereses energéticos.
Claves del momento
- Trump afirma que hay una “buena posibilidad” de acuerdo inmediato
- El plazo límite está fijado para evitar ataques militares
- El eje del conflicto es el control del estrecho de Ormuz
- Persisten amenazas de bombardeos masivos si fracasa la negociación
- La comunidad internacional observa con preocupación la escalada



