Estados Unidos anunció un paquete de apoyo de mil millones de dólares al gobierno del recién posesionado presidente de Colombia, Abelardo De la Espriella, lo que marca un giro radical en las relaciones entre Washington y Bogotá, luego de años de tensión, entre los presidentes Donald Trump y Gustavo Petro.
Al respecto, poco después de haberse oficializado, Abelardo De la Espriella, como presidente de Colombia, el Departamento de Estado dio a conocer el siguiente mensaje: “Como piedra angular de esta asociación renovada, Estados Unidos, en colaboración con el Congreso, tiene la intención de anunciar una ayuda de 1.000 millones de dólares como parte de un paquete de medidas de seguridad destinado a apoyar al Gobierno del presidente de la Espriella en la consecución de nuestros objetivos comunes”, informó el Departamento de Estado.
El anuncio también incluyó la revisión de los aranceles que Estados Unidos impuso a Colombia durante el gobierno saliente.
Contra el narcotráfico
A partir del mejoramiento de las relaciones, Estados Unidos espera fortalecer las fuerzas de seguridad de Colombia en la lucha conjunta contra las organizaciones terroristas extranjeras y las organizaciones delictivas transnacionales, entre otras cosas mediante el despliegue de tecnología estadounidense, la optimización del gasto en defensa para que sea más eficiente, la creación de interoperabilidad y la realización de operaciones coordinadas con las fuerzas estadounidenses.
La cooperación también incluye esfuerzos para desarticular las operaciones de las organizaciones terroristas extranjeras y las organizaciones delictivas transnacionales mediante la congelación de activos y el enjuiciamiento de quienes las financian y sostienen. Además, se pretende ampliar “significativamente las operaciones de erradicación de la coca y de interceptación de cocaína”.
Asistencia humanitaria
En materia económica, Estados Unidos colaborará con Colombia para contribuir a los fondos internacionales de ayuda y a futuros paquetes de asistencia humanitaria que ayuden a las comunidades colombianas a recuperarse de posibles inundaciones, sequías y otros desastres naturales relacionados con El Niño.
“Poner en marcha un diálogo bilateral para la prosperidad que sirva de plataforma para estabilizar la economía colombiana, fortalecer sus sectores de generación y distribución de energía, explorar inversiones en minerales críticos y crear nuevas oportunidades para los inversores estadounidenses”, anunció el gobierno de Estados Unidos.
Felicitación
Horas antes, el subsecretario de Estado de Estados Unidos, Christopher Landau, felicitó a De la Espriella por su investidura y afirmó que la administración Trump espera “trabajar estrechamente” con su gobierno.
“Estados Unidos espera trabajar estrechamente con el nuevo Gobierno colombiano para el beneficio de ambos pueblos. ¡Viva Colombia! ¡Viva EE.UU.!”, escribió Landau en redes sociales.
Landau también se refirió a la elección de Cali como sede de la posesión y dijo haber quedado “impresionado” por la decisión, que interpretó como “una señal de su compromiso por descentralizar el país y enfocarse en el desarrollo regional.”
El funcionario tiene un vínculo personal con la ciudad: sus padres vivieron en Cali entre 1954 y 1957.
Delegación de EE. UU
La delegación de Trump a la ceremonia estuvo encabezada por el fiscal general adjunto Todd Blanche, quien fue uno de los abogados personales de Trump en varios de sus casos penales, y contó con funcionarios de la Casa Blanca y de los departamentos de Estado, Justicia y Defensa, además de la Agencia Antidrogas, DEA.
También participaron el encargado de negocios de la Embajada de Estados Unidos en Bogotá, Hugo Guevara, y el congresista republicano Mario Díaz-Balart, presidente del subcomité de Seguridad Nacional de la Cámara de Representantes.
El anuncio llega apenas horas después de que De la Espriella tomara posesión en Cali con un discurso en el que prometió estrechar la relación con Washington.
La relación entre Trump y el gobierno saliente de Petro estuvo marcada por enfrentamientos públicos y la imposición de sanciones estadounidenses contra el presidente colombiano.




