El 10 de octubre de 2025, el expresidente de EE. UU., Donald Trump, anunció la imposición de un arancel adicional del 100 % sobre todas las importaciones provenientes de China, efectivo a partir del 1 de noviembre de 2025. Esta medida responde a lo que Trump calificó como una “gran hostilidad comercial” por parte de Pekín, tras la reciente restricción de exportaciones de minerales de tierras raras, esenciales para la industria tecnológica y de defensa estadounidense.
Medidas adicionales
Además del arancel, Trump anunció que EE. UU. implementará controles de exportación sobre “todo el software crítico” desarrollado en el país, como parte de una estrategia más amplia para contrarrestar las acciones de China. El presidente también expresó que no ve razones para reunirse con el presidente chino, Xi Jinping, en la próxima cumbre de la APEC en Corea del Sur, prevista para finales de octubre.
Reacciones en los mercados
La noticia provocó una caída significativa en los mercados bursátiles estadounidenses:
- Dow Jones: -1,9%
- S&P 500: -2,7%
- Nasdaq: -3,6%
Las acciones de empresas tecnológicas con fuertes vínculos comerciales con China, como Nvidia
consecuencias
Esta medida marca una escalada significativa en la guerra comercial entre EE. UU. y China, que ya había alcanzado niveles elevados en años anteriores. China, al controlar gran parte de la cadena de suministro global de tierras raras, posee una ventaja estratégica considerable. Analistas advierten que esta confrontación podría afectar las cadenas de suministro globales y tener repercusiones en el crecimiento económico mundial.

