El Tribunal Superior del Distrito Judicial de Bogotá confirmó en segunda instancia la condena impuesta a un exdocente por delitos cometidos contra dos estudiantes menores de edad. Los hechos se registraron entre 2017 y 2020, cuando el acusado ejercía funciones como profesor en una institución educativa de la capital.
Según lo establecido en el proceso judicial, el exdocente se valió de su posición de autoridad y de la relación de confianza con los estudiantes para incurrir en conductas indebidas de carácter sexual. Las víctimas, menores de edad, relataron situaciones ocurridas en distintos espacios, tanto dentro como fuera del entorno escolar.
Durante el juicio, las declaraciones de las víctimas, junto con otros elementos de corroboración, permitieron a las autoridades judiciales establecer la responsabilidad del acusado. Estos elementos fueron considerados suficientes para sustentar una condena en su contra.
En primera instancia, el implicado fue condenado a una pena de más de 23 años de prisión, así como a la inhabilitación para ejercer funciones públicas durante dos décadas. La defensa interpuso un recurso de apelación, argumentando posibles inconsistencias en la valoración de las pruebas y cuestionando la solidez de los testimonios presentados.
No obstante, el Tribunal Superior desestimó los argumentos de la defensa y concluyó que el conjunto probatorio permitía establecer la responsabilidad penal más allá de toda duda razonable. En consecuencia, decidió confirmar la condena impuesta previamente.
Adicionalmente, el alto tribunal señaló algunas falencias en la investigación adelantada, indicando la necesidad de fortalecer los procesos investigativos en este tipo de casos para garantizar una respuesta más integral por parte de las autoridades competentes.




