El vehículo, que había salido de Sabanalarga a las 3:30 a.m., fue abordado por los ladrones a la altura de Galapa, en el área metropolitana de Barranquilla. Dos de ellos vestían uniformes de empresas privadas y se hicieron pasar por pasajeros, pagando el pasaje al subir.
Poco después, uno de los delincuentes sacó un arma de fuego de su bolso y amenazó al conductor, exigiéndole el dinero del producido. Simultáneamente, los pasajeros fueron despojados de sus pertenencias.
Tras el robo, los criminales se bajaron del bus en las cercanías de Ultracem.




