Especialistas y organizaciones ambientales consideran insuficiente la propuesta de Naciones Unidas para combatir la contaminación mundial por plástico. Advierten que el borrador actual es más débil que versiones anteriores y podría no generar cambios suficientes para enfrentar la crisis.
Cada año se producen más de 400 millones de toneladas de plástico en el mundo y cerca de la mitad se utiliza para productos de un solo uso. Esta enorme producción genera residuos que afectan ecosistemas, océanos y diferentes especies.
Las negociaciones buscan establecer un tratado internacional jurídicamente vinculante que permita reducir la contaminación y abordar el ciclo de vida completo de los productos plásticos. Sin embargo, existen diferencias entre los países sobre qué tan estrictas deben ser las medidas.
Uno de los principales cuestionamientos es que el nuevo borrador habría reducido algunas de las medidas que se planteaban anteriormente. Organizaciones ambientales consideran que un acuerdo demasiado flexible podría limitar su capacidad para disminuir de manera significativa la producción y el consumo de plástico.
El biólogo marino Richard Thompson señaló que la propuesta es ligeramente más débil que el borrador rechazado anteriormente y advirtió que alcanzar un acuerdo que no sea suficientemente fuerte no permitiría enfrentar eficazmente el problema.
La preocupación aumenta debido a las proyecciones sobre el crecimiento de la producción de plástico. De mantenerse las tendencias actuales, la cantidad producida podría aumentar considerablemente durante las próximas décadas, haciendo más difícil controlar sus efectos ambientales.
El tratado representa uno de los principales esfuerzos internacionales para enfrentar la contaminación por plástico. Las organizaciones ambientales piden que los gobiernos adopten compromisos más ambiciosos y establezcan medidas capaces de reducir los productos desechables y promover alternativas más sostenibles.

