Una devastadora inundación repentina golpeó el 26 de agosto varias zonas de Nepal, especialmente la cuenca del río Bhote Koshi, cerca de la frontera con China. La fuerza del agua, el barro y las rocas destruyó viviendas, carreteras, puentes y otras infraestructuras.
Hasta este sábado 29 de agosto, las autoridades reportan 669 personas fallecidas en Nepal y alrededor de 3.000 desaparecidas. En la zona del Tíbet, en China, también se han registrado víctimas y cientos de personas continúan sin ser localizadas.
Los equipos de rescate continúan trabajando para encontrar sobrevivientes y trasladar ayuda a las comunidades afectadas. Las labores han sido complicadas por el mal tiempo, los derrumbes y la destrucción de las vías de acceso. También hay personas que permanecen atrapadas en túneles de proyectos hidroeléctricos. A
La emergencia ha dejado una gran crisis humanitaria y las autoridades ya preparan planes para la reconstrucción de las zonas destruidas.

