Una tragedia sacudió a una comunidad tras un grave incidente ocurrido en una guardería que operaba sin licencia en un apartamento de la ciudad de Jerusalén. Según las autoridades, dos bebés pequeños perdieron la vida y más de cincuenta niños fueron trasladados a hospitales con problemas respiratorios y otros síntomas preocupantes.
El centro infantil, ubicado en un edificio residencial, funcionaba de manera irregular y no contaba con las medidas de seguridad apropiadas. Equipos de emergencia que llegaron al lugar encontraron a numerosos bebés en espacios muy reducidos, algunos durmiendo en pasillos, armarios y baños, lo que ha generado cuestionamientos sobre las condiciones en las que estaban siendo atendidos.
Los menores hospitalizados, que tenían edades comprendidas entre unos pocos meses y tres años, recibieron atención médica tras ser evacuados del sitio. Personal sanitario señaló que muchos presentaban dificultades para respirar y debieron ser ingresados para observación y tratamiento, mientras continúan los esfuerzos por estabilizar su estado.
Las autoridades detuvieron a varios adultos que se encontraban al cuidado de los niños para iniciar investigaciones sobre lo ocurrido y esclarecer las causas exactas del incidente, así como las responsabilidades por permitir que el centro funcionara sin los permisos legales ni las condiciones adecuadas.
El caso ha generado alarma entre padres y vecinos, y ha abierto un debate más amplio sobre la necesidad de fortalecer la supervisión de espacios dedicados al cuidado infantil para evitar que hechos similares vuelvan a ocurrir.




