El exvicepresidente Germán Vargas Lleras calificó como “absurdo” e “inexplicable” el trágico accidente de tránsito ocurrido el domingo 9 de marzo en una carretera de Boyacá, en el que murieron dos miembros de su esquema de seguridad y otros resultaron heridos. Vargas Lleras se salvó al optar por viajar en avión desde Cúcuta hacia Bogotá.
Víctimas y heridos en el accidente
Entre los fallecidos se encuentra el sargento León, quien durante 21 años brindó protección a Vargas Lleras. Conocido cariñosamente como “Soldado Universal”, también era enfermero y en varias ocasiones asistió al exvicepresidente en situaciones de emergencia. “A su mujer, Jennifer, y a sus hijas Isabella, Gabriela y Emilia, todo mi cariño y apoyo en estos momentos”, expresó.
También perdió la vida el subintendente Daniel Montes, quien acompañó a Vargas Lleras por más de una década. “Estaba casado con Margley y tenía tres hijos, Michael, Mariana y Daniel. Estamos con ustedes”, agregó.

Entre los heridos se encuentra Víctor Hugo Salinas, quien perdió un riñón y se encuentra en estado delicado. Mientras tanto, el comisario Saúl Hernández, con más de 20 años en el esquema de seguridad, y Julio César Pérez, con 18 años de servicio, sobrevivieron milagrosamente al accidente.
Un accidente que pudo evitarse
Vargas Lleras aseguró que la tragedia podría haberse evitado si se hubiera proporcionado apoyo en tiquetes aéreos y viáticos para los escoltas. “Espero que se avance en una investigación que nos permita tener mayor claridad de lo sucedido en esta desgracia”, concluyó.

Investigación en curso
La Unidad Nacional de Protección (UNP) informó que el accidente tuvo lugar en Boyacá, entre los municipios de Paz del Río y Belencito. “El doctor Germán Vargas Lleras está sin novedad porque hizo el recorrido por vía aérea. Su esquema de protección es mixto e incluye personal y elementos de la UNP. La entidad está atenta a lo pertinente, mientras las autoridades investigan las circunstancias del hecho”, señaló la UNP en un comunicado.
El suceso ha generado conmoción y ha puesto sobre la mesa el debate sobre las condiciones en las que operan los esquemas de seguridad de altos funcionarios en Colombia.




