Michael J. Inofuentes, ciudadano estadounidense residente en Colombia, fue declarado culpable por tráfico sexual infantil y conducta sexual ilícita cometida en Medellín. El caso involucra a una adolescente de 15 años que fue víctima de agresiones. Según las investigaciones, Inofuentes coordinó encuentros en hoteles y realizó pagos relacionados con el delito. El alcalde de Medellín, Federico Gutiérrez, confirmó que el acusado enfrentará una pena mínima de 10 años, con posibilidad de cadena perpetua, y la sentencia se dictará en enero de 2026.
Las autoridades estadounidenses recolectaron pruebas, incluyendo mensajes que evidencian cómo el acusado negociaba los encuentros y el traslado de la menor con fines ilegales. El alcalde destacó la importancia de proteger a la infancia y señaló que quienes atenten contra menores deben recibir sanciones severas. También agradeció la colaboración entre agencias internacionales como la Oficina de Investigaciones de Seguridad Nacional de Miami y la Fiscalía de EE.UU., junto con las autoridades colombianas.
En lo que va del 2025, la Policía Metropolitana de Medellín reportó la captura de casi 2,000 personas por delitos sexuales contra menores. Entre los detenidos se encuentra Stephen Paul Mueller, también ciudadano estadounidense, investigado por explotación sexual comercial. Mueller contactaba a menores a través de redes sociales, ofreciendo dinero y hospedaje a cambio de encuentros. Su captura fue producto de una operación conjunta con Homeland Security Investigations.
Las autoridades mantienen vigilancia constante y continúan las investigaciones para desarticular redes dedicadas a la explotación de menores en Medellín, con el objetivo de garantizar la protección y los derechos de la infancia en la ciudad.

