POR: VÍCTOR RIVAS MARTÍNEZ.
Para escribir esta columna, en el buscador de internet, escribí: “enfrentamientos entre militares e indígenas”. Al instante me aparecieron artículos de prensa, en los cuales pude leer acerca de los duros enfrentamientos entre las fuerzas del gobierno y las comunidades indígenas, en distintos sectores del país, a lo largo de la historia nacional, que en muchas ocasiones han generado pérdidas de vidas humanas.
Duele que en este país para restaurar el orden público o reconocer los derechos y lograr el cumplimiento de compromisos suscritos entre el gobierno y las comunidades indígenas, se tenga que acudir a medidas de hecho, enfrentando a jóvenes del pueblo contra su propio pueblo. Porque queramos reconocerlo o no, podríamos afirmar que más del 95% de los miembros de la policía, como del ejército, provienen de hogares humildes, quienes ven en esas instituciones la oportunidad de crecer personal, profesional y económicamente.
¿A caso hay hijos de papi y mami, jugándose la vida en las calles para restablecer el orden público? O ¿Hay hijos de papi y mami, jugándose la vida, dispuestos a quedarse sin ojos, luchando en las calles, por la salud, el trabajo, o la educación? Ellos, o están fuera del país, o protegidos con escoltas libres de todos los riesgos.
A diferencia de lo que ocurre cotidianamente en el país, la búsqueda de los niños, que estaban perdidos en la selva, logro lo impensable: unir a soldados e indígenas, como en un matrimonio católico, en una empresa que parecía imposible, para encontrar con vida a estos cuatro niños.
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Los militares aportaron recursos, aviones, helicópteros, su tecnología, equipos, y experiencia. Los indígenas, el conocimiento de la selva, su conexión con la madre tierra y confiando en el yagé y consumiendo mambe, tenían la fe de encontrar con vida los niños y los encontraron.
Esos dos sectores de la población que han sido antagónicos nos dieron un claro ejemplo de la importancia del trabajo en equipo, aquí hubo un objetivo común: Rescatar con vida a los niños y lo lograron, gracias a que trabajaron con: Organización, complementariedad, confianza, solidaridad y compromiso. Cuando se trabaja en equipo siempre hay resultados positivos.

