
Según lo manifestado por los funcionarios, la situación se ha tornado preocupante ante la llegada de quien sería la nueva notaria, Karen Jaramillo, quien —sin haberse posesionado oficialmente— habría iniciado convocatorias a entrevistas a través de redes sociales.
Esto ha generado largas filas y aglomeraciones de personas interesadas en ocupar los cargos actuales.
Los trabajadores aseguran que, aunque no han sido notificados formalmente de despidos, existe un documento presentado al actual notario en el que la nueva designada indicaría que no se acoge a la figura de sustitución patronal, la cual, según señalan, sería obligatoria dentro del régimen notarial.
En consecuencia, se habría solicitado la terminación de todos los contratos laborales vigentes, lo que genera incertidumbre y preocupación entre quienes actualmente desempeñan sus funciones en la entidad.
Los denunciantes hacen un llamado urgente a los entes de control, al Ministerio del Trabajo y a los medios de comunicación para visibilizar esta situación y evitar lo que califican como un posible despido masivo.



