Toy Story 5 llega con Jessie al frente y una reflexión sobre las pantallas que divide a la crítica pero conquista la taquilla
Pixar regresó al mundo de los juguetes con una propuesta valiente: poner a Jessie como protagonista absoluta por primera vez en la saga y construir la amenaza alrededor de Lilypad, una tablet infantil con forma de rana que amenaza con hacer obsoletos a los juguetes tradicionales en la vida de Bonnie. La idea de confrontar el juego analógico contra las pantallas digitales encajó perfectamente con el momento cultural que vivimos, y la crítica especializada respondió con un 93% en Rotten Tomatoes, aunque también es la peor puntuación de la saga principal. Variety la comparó con Abbey Road de los Beatles, calificándola de sublime resumen de todo lo que ha sido la franquicia en 30 años, mientras el crítico de Espinof destacó que Pixar aprendió de sus errores de la cuarta entrega y se atrevió a mover ficha en lugar de repetir la fórmula.
Sin embargo, no todas las voces fueron entusiastas. Infobae señaló que la película es demasiado formulaica y carece del alma poética que hizo grandes a las primeras entregas, mientras que algunos críticos apuntaron que Lilypad tenía potencial para ser una villana memorable y la película no aprovechó ese camino. Tom Hanks y Tim Allen regresan como Woody y Buzz en roles secundarios, cediendo el protagonismo a Joan Cusack, cuya Jessie recibe finalmente el arco emocional que merecía. Con una taquilla que apunta a batir récords desde su estreno el 19 de junio, Toy Story 5 demuestra que la nostalgia y la magia de Pixar siguen siendo imbatibles en la gran pantalla, independientemente de las opiniones divididas de la crítica.

