Cali se prepara para vivir la edición 26 del Festival de Macetas, una de las celebraciones más representativas de su patrimonio cultural. Del 24 al 29 de junio, la ciudad rendirá homenaje a la tradición de regalar macetas de alfeñique a los ahijados durante el Día del Ahijado, una costumbre con más de un siglo de historia y reconocida como Patrimonio Cultural Inmaterial de Colombia.
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En esta edición participarán 98 artesanas del azúcar, quienes ofrecerán las tradicionales macetas en distintos puntos emblemáticos de la capital vallecaucana, como el Parque San Antonio, el Parque de las Banderas, el Bulevar del Río, el Bulevar del Oriente y varios centros comerciales. La iniciativa busca preservar un saber transmitido de generación en generación y fortalecer el trabajo de las mujeres portadoras de esta tradición.
Bajo el lema «El arte dulce que nos une», la programación incluirá actividades culturales, académicas y gastronómicas para toda la familia. Habrá talleres de cocina en vivo, encuentros de saberes, muestras artísticas y espacios dedicados a resaltar el valor histórico de las macetas de alfeñique como símbolo de afecto entre padrinos, madrinas y ahijados.
Uno de los eventos destacados será el Primer Encuentro Internacional de Dulce Tradicional, programado para el 25 y 26 de junio en el Centro Cultural de Cali. El encuentro reunirá invitados de México, Japón y diversas regiones de Colombia para intercambiar experiencias sobre patrimonio, investigación, emprendimiento y transmisión de conocimientos relacionados con la elaboración de dulces tradicionales.
La secretaria de Cultura de Cali, Leydi Higidio, destacó que el festival reafirma el compromiso de la ciudad con la salvaguardia de esta manifestación cultural y con el fortalecimiento del trabajo de las artesanas que mantienen viva la tradición. Asimismo, invitó a la ciudadanía a apoyar a las portadoras de este patrimonio y a participar en una celebración que hace parte de la identidad caleña.
El Festival de Macetas tiene sus raíces en una tradición nacida en Cali a finales del siglo XIX, cuando se popularizó la costumbre de obsequiar macetas elaboradas con dulce de alfeñique y adornadas con ringletes de colores para celebrar el vínculo entre padrinos y ahijados cada 29 de junio, Día del Ahijado. Hoy, esta expresión continúa siendo una de las manifestaciones culturales más queridas del Valle del Cauca y un símbolo de memoria, afecto y tradición.
