Este miércoles 4 de febrero de 2026 marca un hito histórico en el sector de las telecomunicaciones en Colombia. A partir de este 4 de febrero, el sector de las telecomunicaciones en Colombia entra en una fase clave del proceso de integración entre Tigo y Movistar: Tigo asumirá el control operativo de Movistar, un paso decisivo que marca el inicio de la transición real entre ambas compañías.
La adquisición total de Movistar por parte de Tigo, que inicia oficialmente el miércoles 4 de febrero, marca el inicio de un proceso de integración empresarial que transformará de fondo el panorama de las telecomunicaciones en Colombia. La operación, valorada en aproximadamente USD 400 millones, desemboca en la desaparición de Movistar como actor independiente en el país y sitúa al nuevo grupo como uno de los dos competidores dominantes, junto con Claro.
A partir del 4 de febrero de 2026, Tigo tomará oficialmente el control total de Movistar en Colombia. Esta integración, autorizada por la Superintendencia de Industria y Comercio en noviembre de 2025, marca la consolidación de uno de los procesos empresariales más relevantes del sector de telecomunicaciones en los últimos años.
La operación comenzó en marzo de 2025 con el anuncio de la compra del 67,5% de las acciones en poder de Telefónica. Posteriormente, Tigo completó la adquisición del porcentaje restante, incluyendo participaciones del Estado colombiano y socios como Empresas Públicas de Medellín. Con esta integración, el país pasa de tener tres a dos grandes operadores móviles. Tigo-Movistar alcanzará una participación del 41% del mercado móvil y del 35% en banda ancha, posicionándose como competidor directo de Claro.
Aunque el anuncio ha generado inquietudes entre millones de usuarios, la operación no implica un cambio inmediato para los clientes, ni en sus contratos ni en la prestación de los servicios. Lo que ocurre desde el 4 de febrero es una toma de control administrativo y operativo, no una fusión total ni una migración automática de usuarios.
Entre los cambios logísticos más relevantes está el traslado de Tigo y sus equipos al edificio principal de Telefónica, donde funcionará la sede central del nuevo grupo empresarial. Este movimiento busca concentrar las operaciones y facilitar la integración de equipos, procesos y estrategias de ambas compañías.
Para los usuarios de Movistar, los contratos, servicios y precios no cambian tras la fusión, manteniéndose las condiciones actuales sin ajustes inmediatos. La empresa proyecta el desarrollo de paquetes convergentes más agresivos, fusionando servicios móviles, de internet y televisión bajo una sola oferta comercial. Con esta integración, tanto Tigo como Movistar buscan unir esfuerzos para ofrecer una red 5G más sólida.




