Un reportaje publicado por The New York Times ha revelado que el Pentágono utilizó una aeronave con apariencia civil para llevar a cabo el primer ataque contra una embarcación en el Caribe, en septiembre pasado, una operación que dejó 11 personas muertas, informaron funcionarios estadounidenses bajo condición de anonimato.
Según el diario, el avión —que no mostraba armamento visible bajo sus alas ni signos de ser un aparato militar— llevaba sus municiones escondidas dentro del fuselaje, dando la impresión de ser un avión civil antes de atacar la lancha en aguas internacionales cerca de Venezuela.
Imágenes de vigilancia citadas por The New York Times muestran que la aeronave descendió a baja altura sobre la embarcación, que incluso intentó regresar hacia Venezuela al divisarla, antes de que se produjera el primer ataque.
La ofensiva formó parte de una serie de más de 35 operaciones lanzadas por las fuerzas armadas de Estados Unidos en el marco de la misión denominada “Lanza del Sur”, dirigida a combatir el narcotráfico en la región. Estos ataques en el Caribe y el Pacífico han provocado más de un centenar de muertos, según diversas fuentes.
La difusión de estas nuevas imágenes y detalles ha intensificado las críticas sobre la legalidad de la campaña, especialmente porque, tras el primer ataque, dos sobrevivientes que aparecieron saludando al avión desde los restos de la embarcación volcada también fueron alcanzados por un segundo bombardeo, según el propio reporte.
Desde entonces, las fuerzas estadounidenses han optado por utilizar aeronaves militares identificables, incluidos drones MQ-9 Reaper, en los ataques posteriores para evitar controversias sobre el uso de aviones no marcados en operaciones de combate.
Los hechos ocurrieron antes de que, el pasado 3 de enero, y por orden del presidente Donald Trump, fuerzas estadounidenses desplegadas cerca de Venezuela ingresaran al país para capturar al líder venezolano Nicolás Maduro, quien desde entonces permanece detenido en una cárcel federal de Nueva York.




