Testimonios revelan cómo operaban redes que sustraían niños durante la dictadura

Recientes testimonios e investigaciones han puesto de manifiesto la existencia de redes organizadas que, durante la dictadura en Chile entre 1973 y 1990, sustrajeron a niños y niñas de familias vulnerables para entregarlos en adopciones que terminaron en el extranjero. Estas redes operaban bajo una aparente legalidad, aprovechando la precariedad de madres y padres en condiciones de pobreza o exclusión social.

Quienes han compartido su experiencia describen cómo profesionales de diversas áreas, incluidos trabajadores sociales, médicos y jueces, se valían de engaños para separar a los menores de sus familias. En algunos casos, a las madres se les notificaba falsamente que sus bebés habían fallecido, mientras que los registros oficiales eran alterados para facilitar la salida de los menores hacia otros países.

Las historias relatadas muestran que el sistema no solo se apoyaba en estructuras institucionales, sino que también implicaba a personas religiosas y profesionales con acceso a servicios de salud y registro civil. Esto permitió que muchas familias desconfiaran durante décadas de los mecanismos de protección y justicia, al ver cómo sus hijos desaparecían sin dejar rastro.

Con el paso del tiempo, estas redes han sido objeto de investigaciones más profundas y de reclamos por parte de organizaciones de derechos humanos. Las demandas de justicia incluyen conocer la verdad sobre lo ocurrido, identificar a quienes estuvieron detrás de esta trama y ofrecer reparación a las familias afectadas. Este tema sigue siendo un recordatorio doloroso de violaciones de derechos humanos ocurridas en un periodo oscuro de la historia reciente.

Facebook
Twitter
LinkedIn
Pinterest

Te Puede Interesar